-Interesantísimo biopic, una historia que merece verse ensalzada por una interpretación de Benedict Cumberbatch que es simplemente sensacional.
-Aunque el núcleo del guión sea aparentemente sencillo y se sirva de tópicos y alguna que otra artimaña, no permitan que los árboles les impidan ver el bosque. Éste es un drama tan preciso como acerado.
El cineasta noruego Morten Tyldum, que allí por el 2011 nos sorprendió a muchos gracias a su thriller “Headhunters”, regresa a la gran pantalla con un potente drama biográfico en clave de thriller, que nos cuenta la historia del matemático británico Alan Turing. Al que se le encargó la tarea de descifrar los códigos nazis de la máquina Enigma durante la Segunda Guerra Mundial y que es considerado actualmente uno de los padres de la ciencia de la computación. Para adaptar la novela del matemático y escritor Andrew Hodges, tenemos a un debutante, el americano Graham Moore, el cual está recibiendo todo tipo de elogios y nominaciones por su trabajo en el filme. El reparto es otro de los puntos fuertes de este biopic, Benedict Cumberbatch le pone cuerpo y alma a Alan Turing pero le apoyan un listado de secundarios del más alto nivel, firma de identidad del cine británico, algunos de ellos son: Keira Knightley, Mark Strong, Charles Dance y Matthew Goode. Por último dos nombres más, el primero Óscar Faura, director de fotografía español al que se le conoce especialmente por su trabajo en “El Orfanato” y “Lo imposible”. Segundo, Alexandre Desplat, el compositor parisino que este año vuelve a apostar fuerte para intentar llevarse la estatuilla. Ha sido un placer ver esta película, 114 minutos pegado al sillón sin apartar la vista de la pantalla. Aún conociendo la historia no deja ésta de ser fascinante, sorprende la sutileza de un debutante como Moore al tratar ciertos aspectos de esta historia de secretos y mentiras, y luego está Cumberbatch, no me imagino a otro actor logrando una actuación de semejante calado y profundidad emocional, se merece el Oscar tanto como Spall.