-Todo lo incorrecta, obscena y grosera que prometía ser y algo más. Este equipo ha creado una película que te dará ganas de todo, menos de comer.
-Bizarrada existencialista tan pasada de rosca que uno se echa las manos a la cabeza. Esta fiesta se mueve entre guiños, homenajes, reformulaciones y gags controvertidos.
Termino “La fiesta del cine” con “La fiesta de las salchichas”, puedo poner algunas pegas a semejante experimento pero la verdad es que no había manera más destructiva y alucinógena de concluir. Lo que podía hacer un equipo formado por Evan Goldberg, Seth Rogen, Jonah Hill, Kyle Hunter y Ariel Shaffir -entre otros-, lo tenemos todos bastante claro. Pero la animación es un mundo que se rige por otras normas, y la verdad es que los límites de ese mundo aún están por delimitar. Estos chicos han decidido poner a prueba esos límites al tiempo que observaban hasta donde podía llegar su humor sucio en el trayecto. Para darle vida a sus perturbadoras ideas están los directores: Conrad Vernon y Greg Tiernan. Lo que ha surgido finalmente de muchas horas de trabajo ha sido algo divertido, algo diferente y en alguna medida, relevante. El problema es que cuando estoy visionando la película, ni parece tan divertido, ni tan diferente, ni tan relevante como me quiere hacer creer.