-Una de las mejores películas y uno de los mejores finales del 2017.
-Sean Baker y Willem Dafoe, dos de las miradas más tiernas de la temporada. Cada uno en su campo.
Cada cineasta tiene su propia forma de narrar, de introducirnos en los mundos a los que da forma y apegar la ficción a nuestra realidad a través de los mecanismos narrativos. Sean Baker tiene una mirada única, capaz de mostrarnos toda la crudeza del mundo real desde un prisma mágico y vivaz (en ocasiones estrafalario) e incluso de definir un espacio o a un personaje con apenas un pequeño trazo tan preciso como delicado. En esta ocasión el espacio es un pequeño motel de mala muerte cercano a Disney World, y los personajes un grupo de almas perdidas tan imperfectas como humanas. Ésto le sirve a Baker para estructurar una poderosa metáfora social de aún más importante autenticidad emocional, una tragedia narrada con la ilusión y el colorido de una infancia a punto de truncarse, ajena a los problemas de la difícil realidad adulta, que la rodean y se van intensificando. The Florida Project tiene la virtud de ser el filme más imperfectamente real y humano que ha dado el 2017, un conmovedor milagro.