-Sutil melodrama clásico y hermoso retrato antibelicista. Ozon hace fácil lo difícil, su película es elegante y bella, también dolorosa y ambigua.
-Los dos intérpretes están maravillosos y el filme posee una admirable sensibilidad.
François Ozon regresa para añadir a su filmografía una pieza tan diferente a lo anterior, como irremediablemente reconocible. Frantz es más o menos una adaptación libre de The Broken Lullaby de Ernst Lubitsch (con el título Remordimiento en nuestro país). Sin embargo, aunque respeta diálogos y escenas, Ozon se sale del esquema, estando más interesado en otros temas y puntos de vista de la historia de ese soldado francés. No quiero que la verborrea protagonice mi última crítica del año, así que entro directamente a expresar mis impresiones sobre la nueva obra del cineasta parisino.