-Una película muy interesante y muy bien hecha. Un trabajo de dirección depurado, un guión inteligente y un reparto en excelente estado de forma conforman la propuesta.
-Se le puede acusar cierto maniqueísmo e incluso que la intensidad del filme proviene de la potencia de sus interpretaciones, pero no por ello dejamos de tener delante un thriller periodístico de primera categoría.
Debuta en la dirección un guionista tan dispare en sus trabajos como lo es James Vanderbilt. A sus espaldas encontramos trabajos tan diferentes como la magnífica “Zodiac” de David Fincher, el remake del hombre araña de Marc Webb o el explosivo y divertido disparate ochentero de Roland Emmerich, con nombre “Asalto al poder”. En anteriores trabajos se podía presuponer que era un gran amante del buen periodismo, ese honesto, limpio y necesario que a día de hoy ya parece una leyenda urbana. Y queda más puesto de manifiesto en este nuevo proyecto que nunca en su carrera. La historia se centra en el llamado caso “Rathergate” sobre los documentos encontrados por la CBS que creían demostrar que el presidente Bush habría utilizado sus influencias para librarse de cumplir su servicio militar; y también en como este supuesto descubrimiento y su emisión desembocó en graves consecuencias para sus responsables. Una de las facetas más interesantes sobre este thriller dramático basado en una historia real es su increíble reparto, protagonizado por la fabulosa Cate Blanchett además de otros fantásticos interpretes entre los que se encuentran: Robert Redford, Topher Grace, Elisabeth Moss, Dennis Quaid y Bruce Greenwood.