-Una película insultantemente tonta, que cree o más bien intenta hacernos creer que dice muchas cosas interesantes e inteligentes, es la típica película de acción de Besson bajo un manto más presuntuoso.
-Visualmente mola bastante y a pesar del personaje Johansson se las arregla para convertirse en una fuerte y creíble heroína de acción, no hay mucho más a lo que agarrarse en este festival pop más cercano a una película de superhéroes que a cualquiera de los géneros a los que intenta copiar.
A estas alturas quien no conozca mi opinión sobre Luc Besson como director y sobre todo como guionista significa que es la primera vez que me lee, pero los prejuicios no son una opción ni siquiera cuando hablamos de unos de los guionistas europeos más inútiles de los últimos años, aún así y tras tragarme dos infames trabajos del señor Besson hace a penas unos meses (Brick Mansions y 3 Days to Kill se encuentran en mi top 3 de peores películas del año) vuelvo a caer en la trampa (seré masoca...) sacando una entrada para su nuevo trabajo como director, “Lucy”, una chica llorona a la que le entra droga en el organismo y se convierte en un híbrido entre superheroina y semi-diosa debido a que esa droga le permite utilizar un mayor porcentaje del cerebro, una premisa que más allá de pecar de idiota proviene de una falacia científica, por mucho que lo pueda parecer esta no es ni de lejos la película más tonta del señor Besson, sin embargo si tiene el honor de ser la película que mejor lo intenta disimular gracias a toda esa verborrea pseudocientífica que vomita para darse una trascendencia que no tiene ni en clave de parodia; coge de “Sin Limites”, de “Trascendence” y de muchas otras películas Sci-fi de la última década y lo revuelve en un cóctel de géneros en el que ninguno obtiene una mayor importancia, es en última instancia la misma película de acción de siempre, con uno de esos incoherentes guiones tan propios del director Francés, la típica (no por ello menos eficaz) composición de su habitual colaborador Eric Serra (Adèle y el misterio de la momia) y esos detalles risibles que el cineasta considera de culto, todos los elementos que podríais esperar de una película de Luc Besson pero con Morgan Freeman en uno de sus ignominiosos papeles de dos minutos y para mi sorpresa con otras dos inesperadas novedades, la primera una Scarlett Johansson que realiza un trabajo muy bueno y la segunda el entretenimiento, por una vez entre todas las estupideces y absurdos que se suceden no me lo he pasado mal, incluso me he reído en un par de ocasiones y por esa razón aunque bien es cierto que el nuevo filme del director es terriblemente tonto y sinceramente malo también es verdad que resulta muy entretenido dentro de su ridículo universo, dejo a vuestro criterio que eso sea -o no- suficiente.