-Un provocativo thriller informático brillante en su estética y sus –no pocas- ideas innovadoras pero que no convence igual en su argumento ni su guión.
-Vigalondo hace un trabajo espléndido narrando mediante ventanas esta intriga de ritmo frenético inagotable, lo que empieza recordando a Hitchcock pronto se vuelve convencional para acabar sepultándose bajo una tonelada de giros de guión estúpidos.
La nueva película de Nacho Vigalondo no ha dejado indiferente a nadie, por un lado tenemos a Elijah Wood y a Sasha Grey como protagonistas de la susodicha y por el otro una interesante historia de suspense a través de la cámara de un ordenador, el señor director se beneficia de la interactividad digital para ofrecer cientos de recursos visuales interesantes: streamings, cámaras de vigilancia, webcams, cámaras de móvil, etc. Al mismo tiempo lo que nos transmite es un mensaje muy claro sobre los problemas de nuestra era digital, de la hiperconectividad, la hipervigilancia, de la monomanía por la fama y de todos nosotros como voyeurs informáticos, de una manera perturbadora pero también perversamente cómica.