-Un filme de planteamientos interesantes que no tiene el arresto para profundizar en ellos. Queda un correcto entretenimiento superficial.
-McConaughey, entre el chiste y el tour de force, electrifica esta historia convencional y familiar.
La primera vez que vi esas letras doradas y oí hablar de esta propuesta, me resultó muy interesante. Me refiero a la propuesta con el equipo actual, después de que Paul Haggis y Michael Mann salieran del proyecto y mucho antes de que nuestros traductores chafaran la película con ese título tan innecesario. Aún había personas que la relacionaban con una de mis películas favoritas de todos los tiempos, The Treasure of the Sierra Madre de John Huston. Escuchando eso y sumando el resto de elementos atractivos, uno podía imaginarse que Gold sería una de las grandes apuestas del 2016, pero ahora que ha llegado a cartelera veo que no ha tenido un gran recibimiento y en general ha pasado desapercibida salvo por la actuación de Matthew McConaughey. El director es Stephen Gaghan, cuyo anterior trabajo queda ya once años atrás, Syriana, un exótico thriller basado en hechos reales que recogió muchos elogios por entonces. En esta ocasión vuelve a las historias reales, aunque no desvelaré nada por si quieren disfrutar de la película y luego conocer los hechos por su cuenta. Gaghan no se encarga esta vez de escribir el guion, la tarea queda para un dúo de guionistas no especialmente talentoso, Patrick Massett y John Zinman (Knight Rider 2008, Lara Croft: Tomb Raider). Por último tenemos a Matthew McConaughey a la cabeza y un reparto de secundarios bastante jugoso, entre ellos: Edgar Ramirez, Bryce Dallas Howard, Corey Stoll, Toby Kebbell, Bruce Greenwood y Stacy Keach. Veamos si en este caso es oro lo que reluce o el título español es una prevención para que no nos saquen los cuartos.