-No hay forma de expresar con palabras lo hondo que llega a calar esta película. Es cine que se vive y se respira, que se siente.
-Una de las películas más importantes de los últimos años.
Voy a escribir esta crítica de una forma diferente al resto. Normalmente creo que hay que dejar reposar una película, analizar con detenimiento en retrospectiva y seguir extrayendo antes de ponerse frente al teclado. Pero esta es una crítica diferente para una película diferente, especial. Estamos ante el segundo largometraje de Barry Jenkins (Medicine for Melancholy), pero nadie diría que un diamante como este, tan pulido, tan sorprendente, inesperado, demoledor y cautivador; pueda ser cosa de un cuasi-debutante. Voy a contaros con las emociones a flor de piel, porque esta es una de las joyas cinematográficas del año, puede que de los últimos años, y porque estar nominada al Oscar es un logro menor, muy por debajo de lo que va a significar para el espectador. Pero también es cierto que no deseo privaros de su visionado ni corromperlo, así que seré breve.