-McConaughey lleva las riendas de una película de buenas intenciones pero tibios resultados. Gary Ross no está a la altura de las circunstancias.
-Película fría, errática y aburrida. Entre la biografía solemne y complaciente, la dispersa y superficial lección de historia y los destellos de épica con toque western.
Tengo un amigo que lleva mucho tiempo esperando este proyecto de McConaughey, y creo sinceramente que con la sucesión de conversaciones me ha transmitido su ansia por verlo. La verdad es que no pintaba nada mal. La vuelta de Gary Ross a la dirección tras la sobrevalorada “Los juegos del hambre”, era la oportunidad de descubrir si aún podía brindarnos películas de interés o su descanso tras “Seabiscuit” le arrebató de alguna forma su habilidad tras las cámaras. Además el guión para la historia real de Leonard Hartman, está escrito por el propio Ross. Por último tenemos a McConaughey a los mandos de la historia, seguido de unos competentes secundarios, por ejemplo: Gugu Mbatha-Raw, Keri Russell, Mahershala Ali, Brad Carter y Sean Bridgers. Pese a todo esto, lo más atractivo de esta propuesta no reside en el equipo que la lleva a cabo, sino en la propia historia. Gary Ross recupera -o desentierra- una parte fascinante y relevante de la historia americana. Ahora toca examinar su forma de retratarla.