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sábado, 17 de noviembre de 2018

Crítica de “Animales fantásticos: Los crímenes de Grindelwald”

-Otro fallido intento de insuflarle vida a la franquicia. Tiene los mismos problemas que su predecesora pero se beneficia de un envoltorio más intrigante y un considerable aumento de presagios.

-Johnny Depp y Jude Law son lo mejor de la propuesta. Rowling debería dejar los guiones a los guionistas.

Es completamente normal entrar con recelo a esta secuela del insoportable e infantiloide spin-off de la saga del niño mago que J.K. Rowling nos intentó vender hace dos años con el título de Animales fantásticos y dónde encontrarlos. La película cambiaba las verdes tierras británicas por los oscuros callejones americanos de los años 20 y suponía el inicio de una pentalogía de precuelas que provocaba una desgana terrible. Por suerte ya hemos pasado el mal trago de aquella soporífera presentación de personajes y reimaginación del universo conocido por los fans de las películas (los fans de los libros tienen más bagaje) en la que los caretos de Colin Farrel eran tan irritantes como el nuevo protagonista interpretado por Eddie Redmayne. Ahora es el momento de que la historia salga adelante, de activar los mecanismos dramáticos e intentar que los personajes evolucionen y se posicionen de cara a lo que -como siempre- está por venir. Con la espectacular secuencia de apertura parece que la magia ha vuelto para quedarse (aunque aquí ya nadie pronuncia ni medio hechizo), pero todo es una filfa, un truco digno del mejor dúo Yates-Rowling, que ya han conseguido que entremos a ver su segundo y deslavazado intento de mantener viva la gallina de los huevos de oro.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Crítica de "Asesinato en el Orient Express" (2017)

-Remake innecesario. Con adornos pueriles, decisiones fallidas e interpretaciones insípidas.

-No hay nada en la propuesta que invite a subirse a bordo si ya se conoce la historia.

No sé ustedes, pero un servidor echa mucho de menos al Kenneth Branagh previo a los proyectos de encargo, a aquel extraordinario adaptador de Shakespeare. En cuanto tuve noticias de su nueva propuesta, un remake de la fallida pero interesante adaptación que Sidney Lumet hizo de la novela homónima de Agatha Christie, ya dilucidé que sería otra película anodina del cineasta. Una conclusión para la que no se hacía necesario ser el mismísimo Poirot. No obstante, para calmar mi conciencia por el cinismo de mis prejuicios, he decidido viajar en el expreso de Branagh. Una excursión con guion de Michael Green (Blade Runner 2049) y en la que Branagh también se coloca delante de las cámaras para encarnar al propio Poirot, que gana mucho protagonismo en esta versión, abandonandose el aspecto coral de la historia. El reparto lo completan -entre otros-: Willem Dafoe, Judi Dench, Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Derek Jacobi, Daisy Ridley, Josh Gad y Penélope Cruz. Ahora toca subirse de nuevo al Orient Express. Los que sean primerizos pásenlo bien, los experimentados disfruten del leve traqueteo de las vías y que les ayude a conciliar el sueño, el tren -lamentablemente- no va a descarrilar.

sábado, 27 de mayo de 2017

Crítica de "Piratas del Caribe: La venganza de Salazar"

-Todo resulta forzado e irrisorio en este perezoso intento de reflotar la famosa franquicia.

-Los nuevos fichajes del reparto aportan lo más destacable de la cinta, que está a un paso de ser tan criminal como la piratería.

Recuerdo cuando llegaron los Piratas del Caribe al cine la primera vez, una magnífica forma de traer de vuelta un género de aventuras que me encantaba de niño. Resulta curioso que con cada nueva película la franquicia se haya acercado más a sus orígenes, las atracciones de un parque temático. De ahí salió la idea, simplemente Disney vio un buen filón y lo aprovechó. Ahora bien, cuando digo que se acerca a sus orígenes en este sentido, me refiero a que cada vez hay menos cine en estas películas y más entretenimiento mecánico para un gran público que disfruta de una fórmula calcada que se agotó hace mucho. Como cada nuevo viaje en una montaña rusa, cada nueva entrega sigue ofreciendo vaivenes, giros y hasta algún sobresalto, pero la sensación de subir una y otra vez en la misma atracción, pese a cierta nostalgia de la primera vez, es la de algo anodino, reiterativo y carente de ningún riesgo. A eso hay que sumarle uno de los problemas estrella de los últimos viajes de Jack Sparrow; la reducción al mínimo del género aventurero para dejar paso a un desesperante elemento de comedia caricaturesca. En este quinto filme pirata, cogen el testigo de Rob Marshall los directores Joachim Rønning y Espen Sandberg, con un curriculum entre la infumable “Bandidas” y la admirable “Kon-Tiki”. Al conocido reparto se unen algunas novedades, entre ellas: Javier Bardem, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario y David Wenham. Veamos si el quinto viaje en esta atracción aún mantiene algo de interés, aunque sea por el mareo.

sábado, 7 de febrero de 2015

Crítica de “Tusk”

-Por fin la he encontrado, la película más bizarra de año. Kevin Smith se ha sacado de la manga una historia escalofriante, divertida y desde luego inaudita. Un macabro juego lleno de humor negro.

-Melancólico homenaje al cine de terror, con resonancias de Raimi, Carpenter, Hooper y otros tantos maestros. A veces es excesivo pero suele encontrar su lugar y Smith demuestra continuar pudiendo sorprender.

Que bien nos cae a todos el señor Kevin Smith, bueno a todos no que siempre hay gente que tiene que llevar la contraria y formular algún comentario despectivo en el que se incluya algún que otro chiste burdo sobre su exceso de peso. Dejando a un lado a esa gente, a todo el mundo le cae muy bien ese gordito ahora menos voluptuoso que es tanto escritor de cómics, como actor, guionista, director e incluso co-fundador de una productora cinematográfica. Y por si eso no fuera suficiente es una persona de recursos que tiene muchos amigos en este mundillo. Por ejemplo es uno de los amigos de Ben Affleck (sí, tiene algunos), y además tuvo las agallas de defenderlo de la gente que lo desaprobaba como nuevo caballero oscuro. Puede que a veces cree algo de controversia (por eso nos mola, es que somos fans locos de Lars von Trier, James Franco y el falso malote de Shia LaBepuf) y por eso algunos le insultan, pero me da a mi que se limpia el trasero con billetes mientras lee los tweets despectivos hacia su persona y se come una ala de pollo. Perdonadme por mi actitud bromista de hoy es que la nueva película de Smith ha sacado mi lado salvaje. La trayectoria de este cineasta es tan irregular que asusta, pasando de ópera prima de culto y algo de buen cine independiente a basuras comerciales para tocar fondo con “cosas” como “Jersey Girl” o “Vaya par de polis”. Después en 2011 sorprende tanto a crítica como a público con “Red State, un thriller de denuncia que nos descubrió una faceta completamente nueva y fascinante de este señor que nos cae tan bien. Ahora, tres años después, estrena su nueva película, la “bizarrada” más comicamente grotesca y perturbadora que he visto en mucho tiempo, “Tusk”.

sábado, 24 de enero de 2015

Crítica de “Into the Woods”

-Toda una delicia visual que naufraga debido a su débil propuesta conceptual. No me provoca como lo hacía el musical original, le falta mucho carácter y alma.

-El reparto es estupendo y algunas ideas se mantienen frescas, sin embargo la mitad del filme es terriblemente insípido y eso es algo que ni siquiera la magia de Meryl Streep puede arreglar.

Que a Rob Marshall le gustan en exceso la música y los musicales es algo que a estas alturas todos sabemos de sobra. Que una actriz como Meryl Streep puede llevarnos al cine a ver cualquier película sobre cualquier tema, también. Y cuando Disney se propone llevar al cine un musical tan conocido como “Into the Woods”, del mismisimo Stephen Sondheim. Todo sin reparar en gastos para lograr una maravillosa ambientación y contratar a un llamativo reparto. Pues nosotros lo único que tenemos que hacer es ir a nuestro cine más cercano y dejarnos entre 6 y 10 euros de media en una entrada para ver el musical truncado en una gran pantalla de cine en vez de disfrutar de él en su versión original, para la que fue creado. Ni siquiera yo tengo claro si me estoy quejando o animando a que vayáis al cine a disfrutar de este espectáculo de la casa Disney. Lo que está claro es que a Marshall le tocaba levantar cabeza después de realizar la última y execrable entrega de la franquicia “Piratas del Caribe”. Y si la pregunta que debo responder es sobre si lo ha conseguido, la respuesta es no. Sin duda alguna estamos ante una película entretenida, con virtudes más que evidentes y no pocas maravillas visuales, sin embargo no le hace justicia al material de Sondheim y Lapine, ni consigue convencerme de que estoy viendo algo mágico, es un producto más que no pudo hacerme sentir como sí lo hizo la obra original, es un bosque falto de frondosidad y voluntad.