-Una adaptación con virtudes pero destinada al fracaso. Su reparto y su estilo visual son los únicos apartados que sobreviven al análisis una vez transcurrida la primera hora.
-Tiene momentos emocionantes pero poco a poco se torna hacia el thriller tonto, aburrido y vacío.
El director Daniel Espinosa (“El Invitado”) ha sido el elegido para dirigir la adaptación del famoso best-seller homónimo de Tom Rob Smith, que a su vez está producida por el mismísimo Ridley Scott. No es que me fascine el trabajo del director, sin embargo sí que lo hace la terrible historia que se pretende adaptar. El guionista encargado de adaptarla es el nominado al Oscar por “El color del dinero”, Richard Price. Un buen guionista al que se le pueden pasar por alto trabajos como “Shaft: The Return”. Por último tenemos a un reparto de auténtico lujo. El camaleónico Tom Hardy ejerce de protagonista con un magnífico acento ruso (olvidaos de doblajes). Le acompañan -entre otros-: Gary Oldman, Noomi Rapace, Joel Kinnaman, Jason Clarke y Vincent Cassel. Ahora que ya sabemos quien lleva los mandos de esta adaptación queda preguntarse como le ha ido a este thriller dramático-político de espionaje.