-Justin Lin entrega la aventura más liviana, cinética y falta de pretensiones de esta joven tripulación. Todo lo hemos visto antes, pero en un verano tan decepcionante, da gusto volver al Enterprise.
-El guion de Pegg está desaprovechado y queda empañado por un trabajo torpe de Justin Lin tras las cámaras. El reparto funciona casi igual de bien que en las anteriores.
Normalmente haría un gran resumen de lo que es “Star Trek”, lo que significa para varias generaciones y como se reinició la saga con el reboot que Abrams dirigió en 2009. Pero a estas alturas todos saben lo que es “Star Trek”. Gracias en buena parte, a ese reboot que hizo accesible el universo, a las nuevas generaciones. Antes de que Netflix nos traiga al completo, todas las series “trekkies” del pasado, y una nueva en colaboración con CBS. Justin Lin se ha puesto a los mandos de la nave insignia de la Flota Estelar, para regalarnos al fin en este espantoso verano; un blockbuster emocionante, inteligente y entretenido para toda la familia. Es una pena que tanto Leonard Nimoy como el jovencísimo Anton Yelchin, nos hayan dejado en los últimos meses. Pero siempre serán una parte fundamental de nuestra tripulación. Como miembros de pleno derecho de la Enterprise, que somos todos los fans de este ilimitado universo. Simon Pegg se encarga del guion con la ayuda de otros cuatro guionistas: Doug Jung, Roberto Orci, John D. Payne y Patrick McKay. Por último al brillante reparto de las dos anteriores, se unen algunos nombres como Idris Elba, Sofia Boutella y Lydia Wilson. Ahora es cuando me toca explicar porque este nuevo viaje espacial hacia lo desconocido, os va a alegrar a muchos el verano.