-Un thriller muy entretenido que lanza unas cuantas reflexiones inquietantes. Puede acusarse a Foster de subrayar en exceso, pero al final lo que cuenta es que logra sus objetivos.
-La historia es muy interesante, la forma de contarla emocionante, el reparto está perfecto y el punzante humor negro hace el resto.
Hace 5 años que Jodie Foster no estrenaba película. Desde 2011 ha estado dirigiendo episodios de series como “Orange is the New Black” y “Mad Men”. Su anterior película fue “El Castor”, una loca comedia dramática tan negra como reflexiva que co-protagonizaban Mel Gibson y la propia Jodie Foster. Aquella atrevida película sin pretensiones también tenía en su reparto al joven Anton Yelchin, que desgraciadamente fallecía hace casi un mes en un terrible accidente. Tras unos cuantos años en la renovada ficción televisiva, Foster regresa a la gran pantalla con un tenso thriller en el que la economía, la sociedad y los medios de comunicación (en particular la televisión) son de vital importancia. Encontramos a tres guionistas mayormente televisivos: Alan DiFiore, Jim Kouf y Jamie Linden. Y en el reparto Jodie Foster vuelve a reunir a Julia Roberts con George Clooney para co-protagonizar la cinta junto a interesantes secundarios entre los que se encuentran: Jack O'Connell, Caitriona Balfe, Dominic West y Giancarlo Esposito. En esta ocasión la directora viene con muchas y honestas ambiciones, y aunque todas no se vean resueltas, me dispongo a explicar el porqué las balas de Foster no son ni mucho menos de fogueo.