Por fin, después de una incesante búsqueda de propuestas cinematográficas y su posterior visionado a lo largo de más de un año, he conseguido concluir la elaboración de mi lista de 10 mejores películas del 2017, siguiendo un calendario internacional. Este artículo es el final de una aventura difícil y maravillosa que se repite cada año, y espero profundamente que ayude a los lectores a descubrir películas desconocidas o a darle otra oportunidad a cintas que tal vez no acabaron de convencer a priori. Las películas estarán en orden de preferencia.
viernes, 28 de septiembre de 2018
miércoles, 14 de febrero de 2018
Crítica de “El hilo invisible”
-No creo que haya nada semejante en todo el cine de 2017.
-Si Day-Lewis se retira con ésto, puede irse en paz. Se merece su cuarto Oscar.
A estas alturas no cabe la menor duda de que Paul Thomas Anderson es uno de los mejores y más personales cineastas de la actualidad. La evolución de su filmografía es orgánica, fascinante e intachable. Con su última obra me ha vuelto a trastocar, y me he convertido de repente en un personaje contradictorio. Hacía tiempo que no tenía tantas ganas de hablar largo y tendido sobre una película, de destripar cada fibra de su ser, y al mismo tiempo una conciencia tan clara de que hacerlo sería despreciable. Eso convierte las líneas siguientes en un trabajo harto complejo de realizar. Pero no se alarmen, a pesar de las barreras deontológicas intentaré que cada palabra y cada espacio sean significativos, como Woodcock al concebir cada hilo de sus vestidos o Thomas Anderson al disponer cada material de su espléndida película.
jueves, 19 de marzo de 2015
Crítica de “Puro vicio”
-Hay muchas cosas misteriosas, esotéricas e incomprensibles en este filme de Anderson, pero lo que está claro es que es maravilloso.
-Película imperfecta, y de ahí su irresistible encanto. Hipnotiza su atmósfera, su romanticismo, su melancolía, sus personajes y cada gota de lluvia que capta la cámara del director.
Había ganas de ver por fin lo nuevo del genio Paul Thomas Anderson, uno de los directores más valorados de los últimos años. No he tenido el placer de visionar toda su filmografía (se me resiste “Punch-Drunk Love”), pero seguramente mantendría su posición entre ese puñado de visionarios de trayectoria perfecta, como podría ser también Steve McQueen o Christopher Nolan. En el 2012, Anderson estrenó la que para un servidor fue sin lugar a duda, la mejor película de ese año. Una tremenda e indescriptible obra maestra que entraba en una corta lista de mejores películas del siglo XXI. Las expectativas de cara a su nuevo proyecto estaban, obviamente, muy altas. Comenzaré diciendo que es la segunda vez que el director y guionista trabaja adaptando una novela, la primera ocasión fue “There Will be Blood” de Upton Sinclair y ahora la excéntrica comedia de Thomas Pynchon de nombre homónimo al filme. Antes de ver la película todo llama mucho la atención, esperamos filigranas de cámara de todo tipo, planos enloquecedores, un apartado visual que provoque mareos, un guión brillante y como no, actores de primera. El reparto lo forman caras muy conocidas y apreciadas, primero Joaquin Phoenix como el peculiar detective Doc Sportello, le siguen entre otros: Josh Brolin, Katherine Waterston, Owen Wilson, Reese Witherspoon, Benicio del Toro, Joanna Newsom y Martin Short.