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sábado, 18 de febrero de 2017

Crítica de "Jackie"

-Larraín ha creado una de las mejores películas del año. Un biopic fuera de toda norma, que le permite a Natalie Portman brindar su mejor interpretación hasta la fecha.

-Una historia sobre la propia historia y sus partículas elementales, también el valiente retrato de un personaje fascinante. Todo un triunfo.

A pocos días para la gala de los Oscar, aún faltan por aparecer algunas candidatas que se consideran citas obligadas. Entre ellas está Jackie, que se estrena este fin de semana en nuestras carteleras. Es la primera película en inglés del cineasta chileno Pablo Larraín y por desgracia también la última película del recién fallecido y ya legendario actor, John Hurt. Aunque la curiosa anécdota que genera este hecho triste, resulta muy apropiada. Pues como Jackie Kennedy, esposa de JFK y protagonista de este biopic, John Hurt también ha pasado ya a la historia, aunque -en este caso- a la del séptimo arte. No obstante, la cara principal de esta película es una casi omnipresente Natalie Portman, que se encarga de darle vida al personaje en los días posteriores al asesinato de su marido. Entre los secundarios encontramos a: Peter Sarsgaard, Billy Crudup, Greta Gerwig y John Carroll Lynch. Por último, el encargado de escribir el guion es Noah Oppenheim, que tras sus mediocres trabajos en adaptaciones juveniles (El corredor del laberinto, Divergente: Leal), da la sorpresa con un trabajo vigoroso, atrevido y con magníficos diálogos. Ahora viajemos hasta los años 60 y veamos si la sonrisa de Jacqueline seduce como antaño.

sábado, 22 de octubre de 2016

Crítica de “Elle”

-Verhoeven ha vuelto, y eso es una gran noticia para el cine. Elle es cine desgarrador, inquietante, polémico, subversivo y terriblemente divertido. Las bromas cósmicas pueden ser relevantes.

-En contra de toda norma, de toda fórmula y todo cliché; Paul Verhoeven vuelve a contar lo que le da la real gana. Y por eso estamos ante una de las mejores películas del año.

Si no echabais de menos a este insólito director, podéis dejar de leer esta crítica, sois gente con la que no me interesa hablar. O mejor dicho, para la que no me interesa escribir. Estamos en una época donde todo se analiza con minuciosidad para juzgarlo con odiosa superioridad moral. Todos debemos ser políticamente correctos porque prácticamente cualquier cosa es políticamente incorrecta, es inmoral, es indecente. Todo es machismo, racismo, opresión, lujuria, maltrato y básicamente todo lo que hacemos debe ser corregido porque es ofensivo para alguien. Por eso la vuelta de un Paul Verhoeven tan provocativo como siempre, es lo que necesita la sociedad. También el cine, porque ya no hay ambigüedad, novedad, riesgo u otros factores que sí existían -por ejemplo- en diversos ambientes del cine ochentero. Y puede que el nuevo proyecto de Verhoeven ofenda a muchas personas estiradas que no sepan ni aceptar las variables, ni captar un sentido de burla que el cineasta holandés ha impreso en su cine desde el principio. Pero tampoco importa mucho, porque los que vean Elle con la mente abierta y dispuestos a ser provocados por este maestro, van a pasar un rato tan desagradable como delicioso e irónicamente divertido. No voy a dar muchas pistas sobre esta obra que merece ser vista y estudiada libre de todo prejuicio existente, aunque sea tarea difícil debido a la sociedad que ha creado nuestra forma de ser. Pero sí voy a decir una cosa, os pasaréis las noches posteriores a su visionado reflexionando sobre lo que habéis visto. Eso es algo que no pueden hacer muchas películas.