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sábado, 17 de febrero de 2018

Crítica de "Black Panther"

-Coogler realiza una película con identidad propia, que prioriza el contenido por encima de la evasión.

-La trama es floja y al filme le falta un mayor equilibrio entre seriedad y carisma.

Es la película de Disney-Marvel que más me ha dividido, y es casi la otra cara de la moneda de lo que fue Thor Ragnarok. Si aquella era un torrente de diversión alucinante sin apenas relevancia en el MCU, este debut marvelita de Ryan Coogler es sin duda algo trascendente dentro del canon. Una película de ideas en ebullición, que se esfuerza por convertir su espacio, Wakanda, en un lugar apegado a la realidad, y con una sociedad que piensa y siente, con tradiciones y con una evolución generacional compleja. Por supuesto lo más importante de ésto es que no hay otra producción de semejante tamaño que presente una alegoría social y racial tan bien formulada, que dé espacio a la diversidad de opiniones y ofrezca además un elenco de personajes femeninos inteligentes, poderosos y con motivaciones reales. Llámenlo condescendencia si quieren, pero se parece más al tipo de película que necesitamos aunque muchos cínicos no la quieran. Qué pena que además de ser el contrario del filme de Waititi en cuanto a relevancia también lo sea en cuanto a diversión. Black Panther es una de las películas menos entretenidas del reciente MCU.

domingo, 31 de enero de 2016

Crítica de “Creed”

-Se apoya en el pasado para abrir su propio camino. Es un reboot respetuoso, avispado, emocionante, con una personalidad propia y arrolladora. La mejor de la saga desde la original.

-Pocas películas del género pueden presumir del espíritu, el corazón y la inteligencia de “Creed”, y pocas películas actuales pueden hacerlo de tener tantas escenas memorables como esta. ¡Rocky ha vuelto! Bienvenido sea.

Han pasado 40 años desde que se estrenara aquella pequeña película destinada a convertirse en un clásico. Después tendríamos una saga de éxito imparable pero dudosa calidad que repetiría la fórmula hasta acabar besando la lona con total contundencia. En 2006 Stallone recuperaría a su personaje-mito por excelencia para subirlo una última vez al ring, por los viejos tiempos. “Rocky Balboa” fue una cinta que se salvó por dos cosas muy importantes y poderosas, la nostalgia y un corazón grande y sincero (aunque algo vetusto). Nadie esperaba que el fénix resurgiera de sus cenizas, y mucho menos con una secuela/remake/reboot que por primera vez en la historia de la saga, no está escrita por nuestro querido Sly. Ryan Coogler es un joven y prometedor director independiente al que puede que recuerden por aquella excelente aunque polémica “Fruitvale Station”, también protagonizada por otro joven talento, Michael B. Jordan, que será también esta vez el protagonista. Así pues Coogler se convierte en co-guionista y director de esta nueva y ambiciosa entrega de una de las sagas más largas y queridas (vayan ustedes a saber el porqué) del cine norteamericano. Como es más que lógico, Rocky está mayor para subirse al ring, por eso se cambia su figura a la de maestro de un inexperto pero apasionado pupilo que deberá aprender mucho del boxeo y de la vida. Como es habitual, Balboa también aprenderá de su alumno. El personaje de Rocky es el de siempre, pero ha ganado mucha experiencia vital, así pues aunque prehistórico y tontorrón, también se muestra muy sabio. La verdad es que no se diferencia al actor del personaje, ambos se convierten más que nunca en una sola persona en esta película, porque la interpretación de Stallone es sincera y emocional, con una mezcla entrañable de avezada dureza e inconfundible sensibilidad, en todo momento se ve el recuerdo de su hijo fallecido en sus ojos, es una interpretación muy difícil, comprometida, honesta, sensible y totalmente merecedora de una nominación, precisamente porque lo que se ve en pantalla, le sale de dentro.

martes, 25 de agosto de 2015

Critica de “Los cuatro fantásticos” (2015)

-El experimento de Trank no es del todo fallido. Hay dos películas opuestas dentro de este, y una de ellas es bastante interesante.

-Quizás con otro título o dejando claro que esto no es cine de superhéroes al uso, habría acabado mejor parada. Trank entrega un drama dialogado, pausado y centrado en sus personajes. La 20th una patochada de acción aburrida y mala.

Josh Trank estrenó en 2012 una “película de superhéroes” diferente y excelente. Un oscuro drama sobre la amistad, la adolescencia, los problemas de esta etapa, etc. Cuando se le eligió para dirigir el reboot de la primera familia de Marvel había dos cosas que parecían claras, iba a hacer algo totalmente alejado de los cómics y seguramente iba a ser algo que no deberíamos perdernos. Estaba claro que la gente se quejaría, pero fue más que eso, esta película parecía tener un futuro aciago desde su pre-producción. La gente ya odiaba el filme de Trank cuando aún no había siquiera título oficial, y es algo cada vez más extendido. Ahora el público detesta películas por un actor cuando ni siquiera se ha visto su trabajo (véase a Heath Ledger, Christian Bale, Ben Affleck, Jesse Eisenberg, Gal Gadot, Jason Momoa...), o tal vez porque va a ir enfocada de una manera diferente. Toda esa gente sin vida social con nombres como foreros, trolls, haters, que entran en cada publicación sobre una película para ponerla a parir cuando faltan meses -e incluso un año- para que se estrene, pero da igual, ellos ya saben que la película será mala, aplaudo su omnipotencia. Y otra mucha gente sin personalidad se empacha durante días con miles de comentarios negativos hacia un filme que sigue sin haberse estrenado. La crítica americana en un consenso incomprensible le da a la cinta la peor puntuación de la década y estas gentes que se enorgullecen habitualmente de no fiarse de los críticos, se apoyan en las reseñas de estos para argumentar sin ningún peso que la película es infame, pero atención, siguen sin haberla visto. Esto es lo que está de moda actualmente, boicotear películas antes de su visionado. Y si encima surgen problemas en el rodaje y luego llega la productora y obliga al director a rodar de nuevo algunas escenas y más tarde mancilla a tijeretazos el montaje, tenemos la receta perfecta para una de las películas más odiadas de todos los tiempos. Aunque tengo la duda de donde se esconden los defensores de la propuesta...si los hay.