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miércoles, 14 de septiembre de 2016

Crítica de “Juego de armas”

-Todd Phillips regresa a la comedia para narrar un drama sobre el negocio de las armas. El problema es que su película está diluida, es esquemática, no es tan graciosa ni tan punzante como debería y no parece contar nada.

-Hill y Teller consiguen que la película parezca mejor de lo que es. El primero es sencillamente lo mejor de la película, y construye un personaje muy interesante.

Después de la trilogía “Resacón” y esa intermedia “Salidos de Cuentas”, Todd Phillips podía salir por muchos lados. De las cuatro películas mencionadas, la primera “Resacón” la considero una inteligente, gamberra y excelente comedia. El resto son copias feas, estridentes, horribles y sin gracia. Por eso le agradecemos al señor Phillips que nos ofrezca un nuevo proyecto diferente y más maduro. “War Dogs” (mejor título que el de “Juego de Armas” en nuestro país) nos ofrece una historia más o menos basada en hechos reales, de dos veinteañeros que se forraron a costa de contratos armamentísticos con el ejército de Estados Unidos en plena guerra de Afganistán. El guión corre a cargo de Todd Phillips y Jason Smilovic (“El caso Slevin”) y el reparto protagonizado por Jonah Hill y Milles Teller, lo completan -entre otros-: Ana de Armas, Bradley Cooper, Jeff Pierre, Shaun Toub y Barry Livingston. Si queréis saber cuantos escalones ha subido Phillips en Hollywood, gracias a su nueva comedia, seguid leyendo.

martes, 25 de agosto de 2015

Critica de “Los cuatro fantásticos” (2015)

-El experimento de Trank no es del todo fallido. Hay dos películas opuestas dentro de este, y una de ellas es bastante interesante.

-Quizás con otro título o dejando claro que esto no es cine de superhéroes al uso, habría acabado mejor parada. Trank entrega un drama dialogado, pausado y centrado en sus personajes. La 20th una patochada de acción aburrida y mala.

Josh Trank estrenó en 2012 una “película de superhéroes” diferente y excelente. Un oscuro drama sobre la amistad, la adolescencia, los problemas de esta etapa, etc. Cuando se le eligió para dirigir el reboot de la primera familia de Marvel había dos cosas que parecían claras, iba a hacer algo totalmente alejado de los cómics y seguramente iba a ser algo que no deberíamos perdernos. Estaba claro que la gente se quejaría, pero fue más que eso, esta película parecía tener un futuro aciago desde su pre-producción. La gente ya odiaba el filme de Trank cuando aún no había siquiera título oficial, y es algo cada vez más extendido. Ahora el público detesta películas por un actor cuando ni siquiera se ha visto su trabajo (véase a Heath Ledger, Christian Bale, Ben Affleck, Jesse Eisenberg, Gal Gadot, Jason Momoa...), o tal vez porque va a ir enfocada de una manera diferente. Toda esa gente sin vida social con nombres como foreros, trolls, haters, que entran en cada publicación sobre una película para ponerla a parir cuando faltan meses -e incluso un año- para que se estrene, pero da igual, ellos ya saben que la película será mala, aplaudo su omnipotencia. Y otra mucha gente sin personalidad se empacha durante días con miles de comentarios negativos hacia un filme que sigue sin haberse estrenado. La crítica americana en un consenso incomprensible le da a la cinta la peor puntuación de la década y estas gentes que se enorgullecen habitualmente de no fiarse de los críticos, se apoyan en las reseñas de estos para argumentar sin ningún peso que la película es infame, pero atención, siguen sin haberla visto. Esto es lo que está de moda actualmente, boicotear películas antes de su visionado. Y si encima surgen problemas en el rodaje y luego llega la productora y obliga al director a rodar de nuevo algunas escenas y más tarde mancilla a tijeretazos el montaje, tenemos la receta perfecta para una de las películas más odiadas de todos los tiempos. Aunque tengo la duda de donde se esconden los defensores de la propuesta...si los hay.

jueves, 2 de abril de 2015

Crítica de “Insurgente”

-Peor que la anterior, otro pastiche de franquicias juveniles, manufacturado y sin nada que ofrecer. Para colmo, esta entrega es indeciblemente soporífera.

-No hace falta que sigáis leyendo, sencillamente no vayáis a verla al cine, es malísima.

Lo dije el año pasado cuando analicé “Divergente”, que las sagas juveniles cada vez se molestan menos en darle al público lo que se merece y que ciertamente era algo lógico utilizar la ley del mínimo esfuerzo si de todas maneras consigues un éxito asegurado. Que el libro de Veronica Roth no ayuda es una verdad como un templo, pero el mínimo exigible para con estas películas sin relecturas, densidades ni subtextos, es el entretenimiento. Y este nuevo producto de adaptación juvenil no cumple ni los mínimos, es decir que no sólo tiene un guión de broma, una dirección totalmente falta de talento y/o estética y en general un conjunto muy caro de apartados totalmente mecánicos, la guinda del pastel es que como blockbuster primaveral, es un tostón tan colosal que a uno le dan ganas de revisionar hasta “The Host” (2013), y estoy siendo muy cuidadoso con mis palabras. Se pierde la ágil dirección de Neil Burger (Sin Límites) para dejar paso a Robert Schwentke (R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal). Los guionistas de la primera parte también dejan paso a dos nuevos, algo que parecía prometedor pero que ha resultado ser igual de desastroso, los nombres a cargo del guión son los de Akiva Goldsman (Batman y Robin, Cuento de Invierno) y Brian Duffield. El reparto tiene algún fichaje interesante como Naomi Watts pero el resto continúa igual.

jueves, 22 de enero de 2015

Crítica de “Whiplash”

-Una de las películas mejor hechas del año, te hipnotiza y te arrastra hasta un torbellino cinematográfico que puede no seas capaz de soportar. Si es así saldrás recompensado.

-Simmons y Teller construyen el duelo interpretativo más apasionante y demoledor que he visto esta temporada; “Whiplash” es una experiencia cinematográfica obligada.

El joven director estadounidense Damien Chazelle se ha convertido por derecho propio en uno de los más elogiados de la temporada de premios gracias a su “jazzístico” drama, “Whiplash”. Los aplausos no son para menos teniendo en cuenta que el filme del que vengo a escribir es una extraña joya de esas que son tan difíciles de encontrar. Este joven pero prometedor cineasta, que también escribe sus guiones, llegó a escena en 2009, con un drama musical también a base de Jazz, su título, “Guy and Madeline on a Park Bench”, sin embargo no fue suficiente para darse a conocer y la mayoría de los que leáis este artículo no tendréis ni idea de que película acabo de nombrar. No obstante, Chazelle no se rindió y antes de decidirse a llevar a cabo este largometraje, rodó, siguiendo la misma idea, un corto de 18 minutos a partir de 15 páginas de un guión de 85 escrito por él mismo. El objetivo, llamar la atención de productores varios en el Festival de Sundance de 2013, festival en el que un año después triunfaría el largometraje. Un logro resultante de mucha dedicación y sacrificio, irónico si se piensa tras ver el filme, pues el mensaje del mismo está claro que recorre las venas de su director. Un director que se deja la sangre en su película como su personaje lo hace en las baquetas.

jueves, 1 de mayo de 2014

Crítica de “Divergente”

-La película de Burguer es dócil, común, larga, previsible; no impresiona ni cuenta nada nuevo, todo me deja indiferente a excepción de su estrella protagonista que se muestra tan magnética como eficiente.

-Un larguísimo y muy entretenido espectáculo teen en clave Sci-fi que imita la fórmula de sus rivales sin destacar en ningún aspecto, no hay genio ni tampoco ingenio en esta adaptación sólo apta para fans acérrimos y con poca personalidad.

Llevamos un par de años en los cuales las carteleras están atestadas de adaptaciones cinematográficas de best sellers juveniles que no se molestan ni en lograr el mínimo de calidad necesario para al menos no insultar la inteligencia de los espectadores con unas expectativas medias-altas, claro que para qué molestarse en intentarlo si pueden lograr recaudaciones desorbitadas en taquilla gracias a los millones de fans descerebrados que acuden en masa dispuestos a tragarse la porquería que sea y pagar por ello, así llevamos años con “Crespusculo”, “Hermosas Criaturas”, “Cazadores de Sombras”, “Percy Jackson”, “Los Juegos del Hambre”, “Harry Potter” y tantas y tantas sagas juveniles que en escasas ocasiones aportan algo innovador. Esta vez es la novela de Veronica Roth la que se pasa a la gran pantalla de la mano del director Neil Burguer (El Ilusionista) y protagonizada por la hermosa Shailene Woodley (Los Descendientes) a la que apoya un prometedor reparto de nombres como: Theo James, Kate Winslet, Tony Goldwyn, Ray Stevenson, Maggie Q y Jai Courtney. A cargo del guión Evan Daugherty (Blancanieves y la leyenda del Cazador) y Vanessa Taylor (Si de verdad quieres...); como era de esperar tras ésta nos esperan no una ni dos sino tres secuelas que completarán la saga “Divergente” y tras haber visto esta primera parte puedo decir que es más de lo mismo, molestamente parecida a tantas otras adaptaciones que me he llevado a la boca y además no sobresale de ellas en ningún apartado, visualmente está bien sin más, la banda sonora es básicamente un conjunto de temas bastante bien escogidos, el guión es patoso y aburrido y podría seguir así hasta mañana, a parte de que sirve como entretenimiento para una tarde de domingo lo único destacable es la actuación de la señorita Woodley que se convierte en la Jennifer Lawrence de su franquicia gracias a su fuerza, su belleza y su competencia.