Mostrando entradas con la etiqueta Óscar Isaac. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Óscar Isaac. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de diciembre de 2017

Crítica de "Star Wars: The Last Jedi"

-Tiene espectaculares batallas espaciales, poderosas coreografías, auténtico espíritu aventurero, encantador humor familiar, extraños bichejos alienígenas y una palpitante dimensión emocional. Ésto es Star Wars.

-Quédense hasta el final, nuestra princesa se lo merece.

Hoy es el día, tras dos años de espera llega a la cartelera el episodio VIII de Star Wars. A partir de ahora podremos observar a variadas legiones de supuestos fans que acribillarán la película de Rian Johnson arguyendo la "infantilización" del producto por parte de Disney. Lo hicieron también con The Force Awakens, esa polémica fotocopia (solo en su estructura) del episodio IV con la que Abrams entreabrió caminos muy apetecibles mientras nos llevaba hacia delante con un ritmo digno de los mejores maestros. El mismo público que pedía riesgos entonces, quedó hechizado un año después por la convencional Rogue One, una solvente precuela de acertado tono bélico que estaba más atada si cabe a la trilogía original que el episodio VII. Bien, ahora es el turno de Rian Johnson, y ha cometido un error muy grave, se le ha ocurrido arriesgar. El motivo de mi ironía está en la reacción de los fans, que ahora se llevan las manos a la cabeza por lo que decían querer hace dos años. Sea como fuere, la realidad es que Johnson ha cogido el testigo de Abrams quitando con determinación todo aquello que no le gustaba y rellenando el lienzo en blanco con ideas propias y elementos que le apetecía ver en una película de Star Wars. El director ha jugado magistralmente con la mitología y con el fandom para hacer feliz a su niño interior, que décadas atrás soñaba con surcar las estrellas a la velocidad de la luz. Ya dijo Luke en el trailer que ésto no iría de la forma que esperábamos.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Crítica de "Suburbicon"

-Irregular mezcla de géneros vacilante entre la escasa crítica social de Clooney y su condición de modelo mediocre de una comedia de los Coen.

-Bien narrada e interpretada. Tiene un par de deliciosos gags visuales.

Para un servidor George Clooney se hizo un nombre como cineasta cuando dirigió Good Night, and Good Luck, una de las mejores películas jamás hechas sobre el periodismo. Después de eso sorprendió de nuevo, aunque no al mismo nivel, con The Ides of March. Ahora, tres años más tarde de su condescendiente e insustancial The Monuments Men, Clooney regresa para dirigir un guion escrito por los Coen en la segunda mitad de los 80 (entre Bloode Simple y Arizona Baby) que ha fusionado convenientemente con una historia racial escrita entre él y su amigo Grant Heslov. Estamos en los años 50, brilla el sol en el tranquilo Suburbicon, un típico pueblo familiar norteamericano donde conviven felizmente americanos de todos los rincones de USA. Todo parece perfecto, hasta que una familia afroamericana se muda al barrio y desata el caos en la pacífica comunidad. Normal, nadie quiere que su parcela se devalúe.