-Campechano, semi-utópico y banal drama Francés ambientado en la Segunda Guerra Mundial.
-Un amable y simplista retrato del horror con toques de humor bufonesco. Carion prefiere dar un rodeo a los temas y tonos necesarios, que enfrentarse a ellos.
Christian Carion retorna desde la Guerra Fría de la elogiada “El caso Farewell” hasta la Segunda Guerra Mundial, para rendir un homenaje a todos esos millones de franceses que tuvieron que dejar su casa por el inminente ataque del ejército Alemán. La trama, si es que se puede llamar así, no es más que una excusa argumental más fina que el papel de liar y que apenas tiene importancia, resolviéndose en un par de escenas guiadas por una serie de clichés realmente manidos. El homenaje tampoco sale bien parado. Tal vez porque no afronta con coherencia emocional la evolución de esos personajes y prefiere esconder sus decisiones correctas y valientes, con tópicos humorísticos y secuencias de corte familiar que en ocasiones resultan vergonzosas. Una de las épocas más oscuras de la historia humana se ve simplificada a un afectuoso y cordial drama de buenos sentimientos que llega a encadenar media docena de escenas absurdamente triviales y carentes de importancia narrativa o dramática. Por suerte no toda la película se ve lastrada por estos problemas, así que tengo motivos para no dejar esta reseña en el primer párrafo; aunque esta vez os aseguro que será un comentario de breves argumentos y prontas conclusiones. Vamos allá.