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jueves, 12 de mayo de 2016

Crítica de “Mayo de 1940”

-Campechano, semi-utópico y banal drama Francés ambientado en la Segunda Guerra Mundial.

-Un amable y simplista retrato del horror con toques de humor bufonesco. Carion prefiere dar un rodeo a los temas y tonos necesarios, que enfrentarse a ellos.

Christian Carion retorna desde la Guerra Fría de la elogiada “El caso Farewell” hasta la Segunda Guerra Mundial, para rendir un homenaje a todos esos millones de franceses que tuvieron que dejar su casa por el inminente ataque del ejército Alemán. La trama, si es que se puede llamar así, no es más que una excusa argumental más fina que el papel de liar y que apenas tiene importancia, resolviéndose en un par de escenas guiadas por una serie de clichés realmente manidos. El homenaje tampoco sale bien parado. Tal vez porque no afronta con coherencia emocional la evolución de esos personajes y prefiere esconder sus decisiones correctas y valientes, con tópicos humorísticos y secuencias de corte familiar que en ocasiones resultan vergonzosas. Una de las épocas más oscuras de la historia humana se ve simplificada a un afectuoso y cordial drama de buenos sentimientos que llega a encadenar media docena de escenas absurdamente triviales y carentes de importancia narrativa o dramática. Por suerte no toda la película se ve lastrada por estos problemas, así que tengo motivos para no dejar esta reseña en el primer párrafo; aunque esta vez os aseguro que será un comentario de breves argumentos y prontas conclusiones. Vamos allá.

sábado, 16 de enero de 2016

Crítica de “The Hateful Eight”

-Tarantino ha hecho la película más autoconsciente de su propia genialidad. Creo que eso debería ser malo, pero la verdad es que me encanta toda esta bizarrada sanguinolienta, en especial porque sirve para hablar de temas importantes de una forma íntima y detallista.

-Si hay un reparto coral más hechizante este año yo aún no lo he visto. Jackson, Russell, Leigh y Goggins incendian la pantalla durante casi tres horas. ¿Dónde están el resto de nominaciones?

Nos encanta Quentin Tarantino, ese genio tan ególatra, infantil, maniático y excesivo pero absolutamente brillante. Sin duda es el director “mainstream” por excelencia, porque la violencia, el lenguaje malsonante, el humor negro y otros tantos elementos de su estilo son lo que le interesa al público de hoy en día. La mayoría de los espectadores de su cine no reparan en lo que nos quiere contar realmente, en los temas universales que se esconden debajo de todo ese envoltorio demencial y tan portentoso para algunos como irritante para otros. Sin embargo QT ha ido madurando como autor, interesándose cada vez más por temas e historias que hagan reflexionar al espectador, que le muevan a participar y opinar de lo que sucede hoy en día y lo que sucedió en el pasado. “Django Unchained” fue una película de este tipo, un gran tributo al Spaguetti Western que escondía en su interior mucho más que eso, una venganza que no oculta bajo el poncho sino una critica al pasado y presente de américa, una radiografía de la condición humana y también un documento a favor de los derechos civiles; pero claro, todo ello a punta de revolver y con la munición más eficiente de Tarantino, sus diálogos. En esta ocasión Quentin vuelve a probar con el género Western para volver a tratar todo tipo de temas universales pero desde un angulo distinto y con la cámara mucho más cercana a los detalles de esos temas, hallados todos ellos en una caseta en medio de la nada, ocupada por 8 odiosos y fabulosos personajes que en sus relaciones definirán las íntimas complejidades de las que nos quiere hablar Tarantino. El guión como debe ser, lo escribe el propio cineasta, y los ocho personajes están interpretados por lo siguientes actores: Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Jennifer Jason Leigh, Demian Bichir, Walton Goggins, Tim Roth, Bruce Dern y Michael Madsen. El filme ha sido rodado integramente en 65mm aunque la versión “roadshow” sólo se podrá ver -en nuestro país- en Barcelona, mientras que el resto del público verá la versión digital con el metraje recortado, siendo eliminados 3,48 minutos de obertura y 12 minutos de intermedio; una versión que según palabras de Tarantino “es mucho menos artística, para verla tranquilo en el sofá de casa”. Ahora que está estrenada, sólo queda preguntarse si Tarantino ha logrado sus propósitos o si la ambición le ha traicionado.

sábado, 21 de febrero de 2015

Crítica de “El francotirador”

-Un drama antibélico de precisión quirúrgica. El impacto es menor de lo esperado, pero la precisión del tirador es igual de certera que hace 40 años.

-Una realización ejemplar, un guión nervudo -aunque irregular- y un Bradley Cooper impresionante son los principales activos del nuevo trabajo del maestro Eastwood.

A Clint Eastwood los 84 años seguramente sólo se le notan en las arrugas. Puede que para muchos el maestro hubiera tenido que parar de hacer cine tras la magnífica “Gran Torino”, pero otros piensan de manera diferente. Que pena hubiera sido perderse la inspiradora “Invictus” que recuperaba a uno de los mejores Morgan Freeman de siempre, también la arriesgada “Hereafter” donde Matt Damon repetía papelón o incluso el esperado dúo Clint-DiCaprio que nos introdujo en la vida personal y privada de John Edgar Hoover. En ese último grupo me encuentro yo, impresionado porque a sus largos 84 años este genio haya hecho dos películas en un mismo año. Tal vez “Jersey Boys” no mostrara ni de lejos al mejor Eastwood (de hecho no era del todo reconocible), pero con “American Sniper” ha demostrado que sigue sabiendo contar historias fascinantes a su propia y alabada manera. Esa dirección clásica pero siempre centrada en una historia de interés universal. Y todavía es más sorprendente que a su edad haya rodado una de las películas más polémicas y provocadoras de la temporada, nominada al Oscar a “Mejor Película” y al mismo tiempo tachada por algunos de folleto de alistamiento o patriotada banal.