Quién diría que ya han pasado diez años desde que pisamos Zombieland por primera vez. Por entonces Emma Stone aún no había conquistado Hollywood y el nombre de Jesse Eisenberg tan solo empezaba a sonar en el cine independiente gracias a Adventureland. Fue una sorpresa en toda regla, otra película de zombies en un momento en el que el género ya estaba bastante sobrecargado que por arte de magia funcionó a las mil maravillas. Su falta de pretensiones heredada de la mejor serie B, la palpable química del excelente reparto y su oportuna mezcla de mala leche, contagiosa irreverencia y accesible corazoncito conquistó a más espectadores de los que desencantó. Se trataba de un placer culpable muy bien planteado y ejecutado, con una fantástica coreografía que derrochaba estilo mientras equilibraba las dosis de comedia con la carnicería “romeresca”. Fue, sencilla y llanamente, un gratificante soplo de aire fresco. También fue la ópera prima de Ruben Fleischer, encargado de perpetrar la peor comedia romántico-sadomasoquista del año pasado (Venom). Es más, no ha hecho ninguna buena película desde aquel apocalipsis zombie, y tal vez por eso regresa con esta secuela tardía. Un “double tap” que llega con el género más agotado y moribundo que nunca. Y lamento decirles que no es un regreso en plena forma.
jueves, 24 de octubre de 2019
Crítica de “Zombieland: Mata y remata”
lunes, 21 de mayo de 2018
Crítica de "Deadpool 2"
-La mejor comedia romántica de la década. Repleta de sabios consejos, tolerancia, emotividad y música de Céline Dion.
-Hacía años que una película no captaba la esencia de los mutantes de una forma tan coherente.
Después de que los superhéroes tocaran techo en cuanto a épica masiva con Infinity War era necesario un elegido que trajera un poco de humor socarrón, gloriosa trivialidad y licra roja a este género tan "intensito". El destinado a brindarnos ese equilibrio es, efectivamente, el tito Masacre (sí, sí...la onda vital de Lobezno a todo gas), también conocido como Deadpool o la copia muy sutil de Deathstroke. Por desgracia a Tim Miller lo largaron por diferencias creativas, así que quedaba poca gente con el estómago para hacerse cargo del trabajo. Al final tras las cámaras está uno de los desalmados que se cargaron al perrete de John Wick. No el que hizo la decepcionante secuela del vengador perruno sino el otro, el que repitió la fórmula cambiando a Keanu Reeves por Charlize Theron creyendo que no nos íbamos a dar cuenta. Con este panorama y con todo el mundo en Cannes disfrutando de colas eternas, malos asientos, comidas a carreras, ambarinas correcciones de color y cine con pretensiones (y yo envidiándolos), he decidido pasarme por la sala oscura y hacerle una visita al mercenario bocazas. Hola Lars; Deadpool reivindica la diversidad, Deadpool apoya el cine familiar, Deadpool mutila gente y nadie abandona la sala. Sé como Deadpool.
sábado, 8 de abril de 2017
Crítica de “Life” (Vida)
-Sin llegar a la categoría de “basura espacial”, este insuficiente e indolente remedo sci-fi hace ambicionar una siesta en alguna cápsula de hibernación cercana. Aunque la butaca es suficiente.
-No hay vida en esta película ni particular ingenio en sus responsables, el descubrimiento es ver que Ryan Reynolds ha sido absorbido por el papel de Deadpool.
Hay películas que provocan pereza. Ahora mismo aún me pesa ese sentimiento debido al visionado reciente del nuevo trabajo de Daniel Espinosa. Por tanto no voy a ponerme difícil esta introducción y simplemente haré la típica referencia al director. Este cineasta sueco-chileno se dio a conocer de forma internacional con Dinero fácil, un frío y solvente thriller dramático protagonizado por Joel Kinnaman. Su posterior salto a Hollywood le ha venido muy mal al director, ya que tanto Safe House como Child 44, sus siguientes películas, fueron thrillers mediocres y desaprovechados. En esta ocasión permanece en el género pero mudando hacia el terror y en un contexto de ciencia ficción. Life es una claustrofóbica cinta de horror espacial escrita por los guionistas de Deadpool y con un atractivo reparto coral. A pesar de lo bien que suena ésto, lo único bueno es que en el espacio nadie puede oír nuestros ronquidos.
sábado, 20 de febrero de 2016
Crítica de “Deadpool”
-El super-anti-héroe más gamberro, chiflado y autoconsciente de la casa de las ideas ha dejado caer su culo en la gran pantalla. “Deadpool” son dos rombos irresistibles y alocadamente fantásticos.
-La película se ríe del cine, del género superheroico, de las enfermedades, de los muebles de IKEA y de casi cualquier cosa. Y lo importante es que Tim Miller ha abierto la puerta a un nuevo cine de superhéroes dentro de las grandes franquicias.
¿Que habéis dicho? ¿Qué no conocéis a Tim Miller? ¿Pero que tiene un nombre guay? Sí, también es un tío guay. Y os va a caer aún mejor cuando hayáis visionado su primer largometraje. Pero bueno, Miller ya había hecho sus pinitos en el cine, más concretamente en el género de la animación, gracias a un par de cortos que dirigió (“Rockfish”, “Aunt Lisa”, etc) y a una colaboración como guionista que le hizo optar al Oscar. Esto último fue con el corto “Gopher Broke”, donde colaboró con el director Jeff Fowler. Aparte de esos trabajos, ayer mismo vi el corto con el que entró en la lista de gente a tener en cuenta, se llama “Iron Man, Hulk & Spiderman”. Creo que he llamado vuestra atención, bien, va de esos tres tíos tan guays dándole de tortazos a unos robots. Y lo más curioso es que cuando lo vi me quedé sorprendido, ya que la escena de pelea tiene un parecido muy claro con “Avengers” de Joss Whedon, a pesar de que el corto es de 6 años antes. Así que supongo que Tim Miller también es el tío que le valió a “Avengers” una de las escenas más guapas y emocionantes, ahora...¿A que mola aún más Tim Miller aunque sea calvo? Bien, “Deadpool” es la promesa que se hizo a los fans, una promesa de fidelidad, sangre y chistes obscenos. Es borrar “Orígenes Lobezno” de nuestra mente y a ser posible borrar “Green Lantern” (aunque es difícil). Es una declaración de intenciones de que el cine de superhéroes se puede hacer de otras formas. “Deadpool” es la hostia, dejen de leer y vayan a ver una cochambrosa película de violencia y palabrotas, que viven en el siglo XXI. Porque si una película la censuran en un par de países y un blog cristiano la considera pecado, lo menos que podemos hacer es darle a los cabrones que la han hecho, nuestro sueldo mensual.