Quién diría que ya han pasado diez años desde que pisamos Zombieland por primera vez. Por entonces Emma Stone aún no había conquistado Hollywood y el nombre de Jesse Eisenberg tan solo empezaba a sonar en el cine independiente gracias a Adventureland. Fue una sorpresa en toda regla, otra película de zombies en un momento en el que el género ya estaba bastante sobrecargado que por arte de magia funcionó a las mil maravillas. Su falta de pretensiones heredada de la mejor serie B, la palpable química del excelente reparto y su oportuna mezcla de mala leche, contagiosa irreverencia y accesible corazoncito conquistó a más espectadores de los que desencantó. Se trataba de un placer culpable muy bien planteado y ejecutado, con una fantástica coreografía que derrochaba estilo mientras equilibraba las dosis de comedia con la carnicería “romeresca”. Fue, sencilla y llanamente, un gratificante soplo de aire fresco. También fue la ópera prima de Ruben Fleischer, encargado de perpetrar la peor comedia romántico-sadomasoquista del año pasado (Venom). Es más, no ha hecho ninguna buena película desde aquel apocalipsis zombie, y tal vez por eso regresa con esta secuela tardía. Un “double tap” que llega con el género más agotado y moribundo que nunca. Y lamento decirles que no es un regreso en plena forma.
jueves, 24 de octubre de 2019
Crítica de “Zombieland: Mata y remata”
lunes, 1 de agosto de 2016
Crítica de “Dirty Grandpa”
-Es casi todo lo mala que puede ser una película de este tipo. Es burda, aburrida, reiterativa y está guiada por todos los clichés existentes dentro del género. Cine de Adam Sandler, sin Adam Sandler. Pero Efron y DeNiro están ridículos.
-Una vez me reí en esta película. No es broma, en 102 minutos tuve una de esas risas de acto reflejo fruto de algún chiste sexual un poco por encima de la vergonzosa media que establece el filme.
Puede que no sepáis quien es Dan Mazer pero seguro que os habéis reído alguna vez con alguna película en la que apareciera su nombre. Tranquilos, no es algo por lo que sentirse culpable o avergonzado. Bueno, un poco sí. Este guionista, productor y director estrenó hace poco en nuestro país una película titulada I Give It a Year. Era guionista y director de esta supuesta comedia romántica que despedazaba el matrimonio y las relaciones de pareja a base de humillaciones constantes. No estaba mal para lo que suele ofrecer. Y es que si habéis visto algo de Dan Mazer seguro que es porque ha sido productor, guionista y/o director de: la serie y las películas de Ali G, Borat, Brüno y El dictador. Y sí, obtuvo una nominación al Oscar por el guion de Borat. Todos estos esperpentos absurdamente satíricos y supuestamente osados disfrutan de un gran éxito de taquilla, la aprobación incomprensible de la crítica y el estatus de cine de culto por parte del público. A mi en general me parecen una chorrada para catetos que anda bien lejos de las virtudes que debe poseer el cine. Acepto que Borat era más ingeniosa, pero la escatología y la insistencia en provocar eran sus armas principales, y simplemente funcionó porque tocó en los puntos precisos. Ahora, lejos de Sacha Baron Cohen, el Dan Mazer director crea un interesante dúo reuniendo a Zach Efron con el más que acabado Robert DeNiro. Y si sois de los que pensáis que el actor de Raging Bull aún tiene qué decir, a la media hora de Dirty Grandpa habréis perdido toda esperanza. Voy a explicaros qué ofrece la nueva tontería del señor Mazer.