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jueves, 24 de octubre de 2019

Crítica de “Zombieland: Mata y remata”

Quién diría que ya han pasado diez años desde que pisamos Zombieland por primera vez. Por entonces Emma Stone aún no había conquistado Hollywood y el nombre de Jesse Eisenberg tan solo empezaba a sonar en el cine independiente gracias a Adventureland. Fue una sorpresa en toda regla, otra película de zombies en un momento en el que el género ya estaba bastante sobrecargado que por arte de magia funcionó a las mil maravillas. Su falta de pretensiones heredada de la mejor serie B, la palpable química del excelente reparto y su oportuna mezcla de mala leche, contagiosa irreverencia y accesible corazoncito conquistó a más espectadores de los que desencantó. Se trataba de un placer culpable muy bien planteado y ejecutado, con una fantástica coreografía que derrochaba estilo mientras equilibraba las dosis de comedia con la carnicería “romeresca”. Fue, sencilla y llanamente, un gratificante soplo de aire fresco. También fue la ópera prima de Ruben Fleischer, encargado de perpetrar la peor comedia romántico-sadomasoquista del año pasado (Venom). Es más, no ha hecho ninguna buena película desde aquel apocalipsis zombie, y tal vez por eso regresa con esta secuela tardía. Un “double tap” que llega con el género más agotado y moribundo que nunca. Y lamento decirles que no es un regreso en plena forma.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Crítica de “Café Society”

-Como cada año, tenemos cita obligada con un cineasta único. Y aunque haya dejado atrás su época dorada, sus películas siguen siendo un lugar en el que reír, desear, apenarse, reflexionar y quedar hechizado por unas sensaciones y sentimientos que parecen de otro mundo anterior; no siempre más fácil, pero sí más romántico.

-Una historia sobre los golpes de la vida y el amor, sobre la madurez y los desencantos; ensalzada por un trío de actores maravillosos y el extraordinario trabajo de Vittorio Storaro.

Como pasa con otros maestros entrados en años, mucha gente cree que el octogenario Woody Allen debería haberse retirado hace muchos años, lo que viene a significar hace muchas películas. Como viene a ser habitual yo creo lo contrario. No niego que en los últimos años Allen sólo me ha cautivado con un par de películas, e incluso algunas de ellas lo hicieron a raíz de una nostalgia provocada por la entrañable revisión de temas habituales en la obra del cineasta. Pero no podría soportar haberme perdido “Blue Jasmine” y tampoco algunas escenas monumentales de la infravalorada “Irrational Man”. Así pues, este año vuelvo al cine -algo tarde- a ver lo útimo de Woody Allen, que en esta ocasión nos lleva hasta la meca del cine en la época que más le ha influido como cineasta: los luminosos y caóticos años 30. La banda sonora vuelve a estar plagada de jazz y no podría estar mejor seleccionada, en la fotografía está un maestro de la talla de Vittorio Storaro (“Ultimo tango a Parigi”) y en cuanto al reparto, lo forman un buen número de nombres atractivos entre los que se encuentran: Jesse Eisenberg, Kristen Stewart, Steve Carell, Blake Lively, Parker Posey y Corey Stoll. Ahora paso directamente a contaros qué nos ha traído en este horrible verano el genio neoyorquino.

viernes, 25 de marzo de 2016

Crítica de “Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia”

-Esta falsa secuela de “El hombre de acero” se convierte por méritos propios en una de las peores películas de superhéroes. Una decepción ruidosa, sobrecargada, ridícula, empeñada en desaprovechar el talento.

-Hay momentos en los que cualquier fan de los cómics gritará de alegría, pero son pocos en 152 minutos de vacío y tortazos digitales. Como debe quemarles a los "haters" que Affleck sea de lejos lo mejor de la película.

Zack Snyder es ese señor al que muchos llaman visionario pero que sólo tiene un par de talentos puntuales. Sabe de estética del cómic y de transmutar esa misma al medio cinematográfico, y así en un vistazo rápido, pocas más virtudes tendrá como cineasta. Es un niño pequeño al que le gusta coger sus juguetes y golpearlos entre sí constantemente. Dice que era fan de Superman pero empezó a gustarle más Batman porque es un personaje más emocional, sin embargo desperdicia el desarrollo de personajes siempre en afán de la destrucción y las frases lapidarias, logrando que sea una hazaña hercúlea llegar a empatizar con algún personaje de su película. A riesgo de que sus fanboys vengan a prenderme fuego, diré que me parece una especie de Michael Bay. No tiene ni idea de narrar, de planos y movimientos de cámara sabe más bien poco, tiene infinitos tics visuales, empeño en las cámaras lentas y los zooms digitales, le pirra el CGI y las explosiones, la épica apocalíptica, etc. Por alguna razón los de Warner, le han cedido a este señor tan infantil, la gallina de los huevos de oro (¿Quizás por es obra maestra llamada “Watchmen”?). Le han encargado que inicie (a toda prisa) el universo cinematográfico de DC para luchar contra el universo ya establecido de Marvel-Disney (que lleva una década formándose). El segundo encargado es el guionista David S. Goyer. Mucha gente cree que es un fantástico guionista porque tiene a su favor la trilogía de Batman de Nolan. No obstante esos guiones los escribió en plena colaboración con los hermanos Nolan. Si revisamos más a fondo su carrera encontramos cosas del tipo “Blade Trinity”, “Jumper”, una mediocre secuela de “El Cuervo” y la que a mi parecer es la peor película de superhéroes de la historia (al menos está en el top 3), la horrorosa secuela de “Ghost Rider”. Si en “Man of Steel” se demostró que ni un guión con posibilidades (cuanto bien le hizo Nolan a esa película) puede sobrevivir a las ansias de destrucción gratuita y grandilocuencia de Snyder, en “Batman v. Superman” la cosa se lleva a un nivel muy superior. El guión lo co-escriben Chris Terrio (“Argo”) y el mencionado Goyer, y al excelente reparto de la aventura en solitario de Superman, se suman los polémicos fichajes de Ben Affleck, Gal Gadot y Jesse Eisenberg; así como Jeremy Irons, Holly Hunter, Scoot McNairy y Callan Mulvey -entre otros-.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Crítica de “American Ultra”

-Esta desfasada comedia de acción tiene algunos momentos disfrutables, pero en su conjunto tenemos otro fracaso veraniego.

-Demasiada violencia para tan poca diversión. La mezcla de géneros no podría encajar peor y sólo el dúo protagonista se salva del desastre.

Para muchos Josh Trank (que antaño tenía una carrera brillante por delante) se ha convertido en el mayor fracaso de cineasta prometedor de los últimos años. Pero nadie parece hablar del guionista de “Chronicle”, Max Landis, otro nombre que se ganó a pulso que crítica y público siguieran su trabajo con suma atención. Pues bien, Landis ha ido por su camino y se ha encargado de escribir el guión de “American Ultra”, una salvajada de acción con toques de humor y mucha sangre en uno de los géneros más manidos que haya, el del espionaje. El encargado de plasmar esta idea “comiquera” en la pantalla es el director inglés, Nima Nourizadeh (Project X). Y una de las cosas que más sorprenden de la propuesta es el casting, Jesse Eisenberg y Kristen Stewart co-protagonizan esta alocada historia, dos actores que a priori no nos imaginariamos en sus respectivos roles pero que finalmente hacen un buen trabajo. Para secundarles tenemos a un interesante reparto de secundarios como: Connie Britton, Topher Grace, John Leguizamo, Walton Goggins y Bill Pullman -entre otros-.