Mostrando entradas con la etiqueta Jeremy Irons. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeremy Irons. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de noviembre de 2017

Crítica de "Justice League"

-Échenle la culpa a Whedon, a Snyder, a los ejecutivos de Warner o a quien deseen. Justice League es, esencialmente, una mala película.

-Un batiburrillo estruendoso, deforme y manufacturado. Ni siquiera Martha podría salvar ésto.

Muchos vieron una chispa de esperanza para Warner en la Wonder Woman de Patty Jenkins, y aunque reconozco que era ligeramente más sólida que sus precedesoras de DC, no me hechizó más allá de lo que su efectiva y manida fórmula permitió. Era ligera, entretenida, políticamente correcta y para todos los públicos. Le daba al público lo que quería sin transmitir en exceso la necesidad de agradar y sin arriesgar ni un ápice. Dejaba atrás las ínfulas de oscura epicidad, densa poesía del caos y existencialismo bíblico de Zack Snyder, para entregar una aventura más luminosa pero mucho menos autoral y arriesgada; más plana y más fácil. Acto seguido tocaba el regreso de Snyder y la llegada de su JLA (Liga de la Justicia de América), un regreso truncado por una tragedia familiar que le obligó a abandonar la producción. Problema que Warner solucionó contratando a Joss Whedon, antaño maestro de ceremonias del UCM, para escribir nuevos diálogos, grabar dichas escenas y dar forma a un montaje propio que poder estrenar en cines. Whedon ha cortado mucho metraje del montaje final, ha contratado al compositor Danny Elfman para sustituir a Junkie XL y ha añadido sus reconocibles escenas engendrando a la criatura que finalmente podemos ver en el cine. Una especie de Frankestein sin alma, moribundo e incapaz de mantener unidos sus deshilachados pedazos.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Crítica de "Assassin's Creed"

-Un desastre inconsistente, verborreico, tan serio y estirado que da miedo hasta moverse en la butaca. No hay por donde salvarlo.

-Es una mala historia fundacional, una incorrecta adaptación, un erróneo blockbuster, atroz cine de autor y una pésima película. Dos horas intentando ver a través del humo para darme cuenta de que no hay nada detrás.

Sí, definitivamente las adaptaciones de videojuegos están gafadas. Aposté porque Duncan Jones sacaría adelante Warcraft, perdí, porque lamentablemente todo era hueca y farragosa parafernalia pirotécnica sin vida. Sin embargo mis últimas esperanzas residían en el dúo Kurzel-Fassbender, dos señores que me alegraron el año pasado con una de las mejores películas del mismo. El Macbeth de Kurzel fue el más sombrío, psicológico, violentamente estilizado y humano de cuantos han pasado por la pantalla. Era una adaptación revitalizada, enérgica, visualmente brutal, con atmósfera y alma. Parecía que si alguien podía sacar adelante la adaptación de Assassin's Creed era él, con ayuda de Fassbender, que además de protagonizar la propuesta junto a Marion Cotillard, se convirtió en un comprometido productor. Para acompañar al dúo protagonista tenemos un impresionante elenco de secundarios, entre los que se encuentran: Jeremy Irons, Brendan Gleeson, Michael Kenneth Williams, Charlotte Rampling, Carlos Bardem, Hovik Keuchkerian y Javier Gutierrez. Pues bien, voy a contaros por qué esta adaptación de un videojuego es, como todas hasta ahora, una catástrofe.

domingo, 15 de mayo de 2016

Crítica de “High-Rise”

-Moderadamente inteligente y transgresora, es sin embargo una película inusual, hipnótica y de acceso arduo y limitado; que licua tus ideas y se bebe el cóctel resultante. Un fatalista y distópico placer culpable.

-Wheatley se introduce en el caos y en él haya la belleza, la poesía, la filosofía y un inquietante desasosiego entre contenido y neurótico.

Seguramente todas las reseñas sobre esta película comenzarán hablando de Cronenberg, “Crash”, y evidentemente del autor de la novela homónima en la que se basa esta película, J.G. Ballard. Puede que también mencionen a Spielberg y las adaptaciones menores de Weiss y Nordlund. Un servidor prefiere hablar un poco de Ben Wheatley para a continuación hablar sobre la película. Este cineasta y guionista británico ha ido ganando incondicionales con cada nuevo proyecto, especialmente tras “Sightseers” y la maravillosamente inclasificable “A Field in England”. Y claro, ahora que decide adaptar a un genio tan retorcido como Ballard, las alarmas saltan y su nuevo proyecto se convierte en uno de los más esperados del año. De la adaptación textual se encarga una colaboradora habitual, la guionista Amy Jump. Y en el terreno actoral tenemos un reparto muy potente, encabezado por el cada vez más interesante Tom Hiddleston y secundando -entre otros- por: Sienna Miller, Jeremy Irons, Luke Evans, Elisabeth Moss y James Purefoy. Dicho esto me voy directamente a exponer si Wheatley ha logrado adaptar a Ballard con la rabiosa pureza tan propia del autor.

viernes, 25 de marzo de 2016

Crítica de “Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia”

-Esta falsa secuela de “El hombre de acero” se convierte por méritos propios en una de las peores películas de superhéroes. Una decepción ruidosa, sobrecargada, ridícula, empeñada en desaprovechar el talento.

-Hay momentos en los que cualquier fan de los cómics gritará de alegría, pero son pocos en 152 minutos de vacío y tortazos digitales. Como debe quemarles a los "haters" que Affleck sea de lejos lo mejor de la película.

Zack Snyder es ese señor al que muchos llaman visionario pero que sólo tiene un par de talentos puntuales. Sabe de estética del cómic y de transmutar esa misma al medio cinematográfico, y así en un vistazo rápido, pocas más virtudes tendrá como cineasta. Es un niño pequeño al que le gusta coger sus juguetes y golpearlos entre sí constantemente. Dice que era fan de Superman pero empezó a gustarle más Batman porque es un personaje más emocional, sin embargo desperdicia el desarrollo de personajes siempre en afán de la destrucción y las frases lapidarias, logrando que sea una hazaña hercúlea llegar a empatizar con algún personaje de su película. A riesgo de que sus fanboys vengan a prenderme fuego, diré que me parece una especie de Michael Bay. No tiene ni idea de narrar, de planos y movimientos de cámara sabe más bien poco, tiene infinitos tics visuales, empeño en las cámaras lentas y los zooms digitales, le pirra el CGI y las explosiones, la épica apocalíptica, etc. Por alguna razón los de Warner, le han cedido a este señor tan infantil, la gallina de los huevos de oro (¿Quizás por es obra maestra llamada “Watchmen”?). Le han encargado que inicie (a toda prisa) el universo cinematográfico de DC para luchar contra el universo ya establecido de Marvel-Disney (que lleva una década formándose). El segundo encargado es el guionista David S. Goyer. Mucha gente cree que es un fantástico guionista porque tiene a su favor la trilogía de Batman de Nolan. No obstante esos guiones los escribió en plena colaboración con los hermanos Nolan. Si revisamos más a fondo su carrera encontramos cosas del tipo “Blade Trinity”, “Jumper”, una mediocre secuela de “El Cuervo” y la que a mi parecer es la peor película de superhéroes de la historia (al menos está en el top 3), la horrorosa secuela de “Ghost Rider”. Si en “Man of Steel” se demostró que ni un guión con posibilidades (cuanto bien le hizo Nolan a esa película) puede sobrevivir a las ansias de destrucción gratuita y grandilocuencia de Snyder, en “Batman v. Superman” la cosa se lleva a un nivel muy superior. El guión lo co-escriben Chris Terrio (“Argo”) y el mencionado Goyer, y al excelente reparto de la aventura en solitario de Superman, se suman los polémicos fichajes de Ben Affleck, Gal Gadot y Jesse Eisenberg; así como Jeremy Irons, Holly Hunter, Scoot McNairy y Callan Mulvey -entre otros-.