Escribo estas líneas con pesar y agotamiento, tocado por la melancolía, frustrado y profundamente decepcionado. Es probable que nadie entienda exactamente en qué punto me encuentro como amante del cine, como fan de Star Wars y mucho menos como niño maravillado por una galaxia que ahora mismo parece más lejana que nunca. En 2015 defendí con pasión la habilidad de Abrams para revivir una saga generacional empleando el motor nostálgico con la intención de abrir nuevos senderos. Dos años después quedé fascinado, en contra de la opinión popular, por la capacidad de Rian Johnson para desbaratar con brillantez las expectativas de varias generaciones para lograr una película que fuera más grande que sus bases fundamentales, más amplia que unos principios arcaicos inamovibles hechos precisamente para ser levantados y renovados a base de convicción y talento; más aún cuando la fórmula estaba agotada. Pero algunos fans, demasiado anclados en un erróneo tipo de nostalgia, no estaban preparados para aceptar riesgos, solo querían lo mismo pero bien camuflado, y la película de Rian Johnson fue absorbida por el odio del lado oscuro. Abrams ha vuelto ahora con el encargo de arreglar aquello que no era del gusto de todos, para tapar lo nuevo o controvertido con piezas tradicionales que siempre han funcionado bien, y mantener así el espíritu rebelde controlado bajo el yugo del mercantilismo. Es un día fatídico para algunos de nosotros, Star Wars ha fallecido.
viernes, 20 de diciembre de 2019
Crítica de "Star Wars: El ascenso de Skywalker"
sábado, 21 de mayo de 2016
Crítica de “X-Men: Apocalipsis”
-Más de lo mismo, más excesivo y menos inspirado que nunca. La nueva aventura mutante empieza muy bien y va perdiendo interés con la llegada de la mastodóntica espectacularidad.
-Los excelentes efectos digitales son una virtud y el exceso de confianza en ellos, un problema importante. El reparto funciona, los personajes y la trama, no.
Son unas horas intempestivas para escribir un artículo, la falta de tiempo me obliga a ello y por esa razón seré breve. Bryan Singer fue un pionero en el género de los superhéroes, empezó una exitosa saga mutante con lectura sociopolítica, que marcó la fórmula a seguir en un género que más tarde se viera sobreexplotado hasta donde nos encontramos hoy. Su marcha de los X-Men permitió que un tal Brett Ratner creara una de las peores cintas del género, algo que el propio Singer repararía argumentalmente (los traumas permanecen) con su excelente vuelta en “Days of Future Past”, justo después de que Matthew Vaughn reviviera la saga con la fabulosa “First Class” y precisamente antes de la película que vengo a analizar aquí. Con tanta polémica entre Marvel-Disney, 20th Century Fox y DC-Warner en torno a la calidad de las películas, la divergencia entre crítica y fans, o una supuesta y cínica idea de sobresueldo para hinchar las notas de ciertas películas; la pregunta que debe formularse es: ¿En que lugar de la cadena alimentaria del género, se encuentra la nueva aventura de los mutantes?
viernes, 18 de diciembre de 2015
Crítica (sin spoilers) de “Star Wars VII: El despertar de la fuerza”
-Ya era hora de que las nuevas generaciones tuvieran su Star Wars. Abrams coge una vieja chatarra y le añade piezas nuevas para que la saga pueda volar hacia direcciones desconocidas y fascinantes. No se conforma con cumplir, deslumbra.
-Hace muchos años que una película no me hacía reír, llorar, emocionarme y aplaudir como ésta. Es un milagro del cine como entretenimiento, pero también es arte, y lo siento de veras por quien ponga eso en duda.
Hace 38 años se estrenó un pequeño filme que cautivó a muchos. Un señor llamando George Lucas que no confiaba mucho en su éxito andaba aquel día tomando el sol en alguna playa con su amigo Steven Spielberg. Él no sabía que aquel sería el principio de un fenómeno sin igual, que alimentaría los sueños de infinidad de niños de aquella y posteriores generaciones. Le siguieron dos increíbles secuelas que conformaron una de las mejores trilogías que ha dado el séptimo arte. Más de seis horas de magia filmica, de galaxias inimaginables, caballeros jedi, villanos fascinantes, ancestrales religiones, princesas y fortalezas, batallas espaciales, sonidos increíbles, giros de guión para la posteridad, líneas de diálogo que forman parte de la cultura popular y todo lo que siempre ha definido a una saga maravillosa que permanecerá en los corazones de muchos de nosotros para siempre. Pero el lado oscuro puede corromper a muchos y Lucas no tuvo la suficiente fuerza para resistirse. Creó una trilogía de precuelas que anteponían el CGI a la magia de las originales. La música de Williams y algunas escenas puntuales se salvaban pero no había por donde coger aquellas ofensas a la saga. La tercera entrega, “La vengaza de los Sith”, levantó un poco el vuelo y dejó momentos a revisionar pero no limpió el nombre de Lucas, que había vendido de nuevo su alma por dinero (y no sería la última vez). Por si fuera poco, decidió volver a remasterizar las primeras con deleznables insertos digitales, eliminación de escenas, diálogos/acciones mal añadidas y un montón de basura espacial que empañó todo lo que puedo aquellas tres obras maestras. Ahora, tras comprar Disney (por 4000 millones aprox) los derechos de Lucasfilm, le encargó al renacedor de sagas por excelencia, J.J. Abrams, traer de vuelta a nuestros héroes favoritos para una nueva generación. Una taréa herculea que ha desembocado en la película más esperada del año. La pregunta es...¿Ha recuperado Abrams lo que hizo grandes a las primeras o será todo una hábil trampa?
sábado, 14 de marzo de 2015
Crítica de “El año más violento”
-Una película magnífica y ganadora. Chandor sigue buscando un hueco entre los grandes uniendo los clásico, lo actual y lo inédito con la habilidad de un maestro dramaturgo y cronista contemporáneo.
-Guión y actores se funden en uno para crear este denso y crudo thriller ochentero que no te podrás sacar de la cabeza.
J.C. Chandor, director y guionista estadounidense. Hablamos de una de las carreras más prometedoras del cine moderno. Tres películas, tres retratos de la sociedad y del ser humano, ya sea de su lucha contra la naturaleza, su lucha por el poder, etc. Radiografías del sistema económico y político actual, de la ética que escasea y de un sinnúmero de rasgos que rodean a la humanidad desde sus modestos inicios. Chandor con su cámara, es capaz de captar infinidad de elementos y matices como pocos realizadores en activo. Debutó con “Margin Call”, un drama inteligente y aterrador que a través de una empresa ficticia de Wall Street, reflejaba de muchas maneras (casi todas inquietantes) la sociedad actual. Después se aventuró junto a un impresionante Robert Redford a luchar contra la mar en una película en la que a penas se escuchaban dos palabras. Una experiencia demoledora que a pesar de ser algo pesada y tramposa, llegó a buen puerto. Ahora, se estrena en España su tercer filme. Un thriller dramático ambientado en Nueva York en el año más violento de la historia de la ciudad (según las estadísticas), 1981. En ese contexto, un hombre que ha luchado para sacar adelante su negocio y a su familia, ve como todo se pone en peligro debido a la violencia y la corrupción. Chandor escribe y dirige como es habitual, el reparto tiene un buen número de nombres atractivos. Oscar Isaac y Jessica Chastain co-protagonizan el filme, les apoyan algunos secundarios de lujo como: Albert Brooks, David Oyelowo, Christopher Abbott, Peter Gerety, Elyes Gabel, Catalina Sandino Moreno y Alessandro Nivola -entre otros-.
jueves, 5 de marzo de 2015
Crítica de “Ex Machina”
-Inquietante e ingeniosa a partes iguales; Garland le da un excelente giro a un tema recurrente con un tratamiento diferente y algunos matices totalmente bienvenidos.
-Visualmente espléndida, conceptualmente sorprendente e interpretativamente sobresaliente. Un nuevo triunfo del género.
El novelista y guionista británico Alex Garland (Dredd, Sunshine) debuta en la dirección con este thriller psicológico de ciencia ficción sobre el cada vez más frecuente tema de la inteligencia artificial. Más concretamente lo que se nos ofrece en “Ex Machina” es visionar en primera fila la realización de un “Test de Turing”. Para los que lo desconozcan, el test de Turing es una prueba ideada por Alan Turing para demostrar la inteligencia de una maquina. En principio tendríamos por un lado a un juez en una habitación y por otro a un humano junto a un robot en otra, teniendo de este modo el juez que adivinar cual de los dos es la maquina y cual el humano, a través de una serie de preguntas en las que bien podrían mentir o equivocarse. No obstante el filme de Garland cambia varios aspectos de la prueba y aplica algunas fórmulas innovadoras para tratar los temas que tanta polémica e interés han provocado con el paso del tiempo y la evolución de la tecnología (la lucha entre el hombre y la máquina, la singularidad tecnológica e incluso la guerra de sexos). El guión de la cinta corre a cargo del propio Garland, que siguiendo la fórmula de la Sci-fi minimalista (Coherence, Moon) contrata a un pequeño pero potente reparto formado en este caso por: Domhnall Gleeson, Alicia Vikander, Oscar Isaac y Sonoya Mizuno.
sábado, 14 de junio de 2014
Crítica de “Las dos cara de Enero”
-Un inteligente thriller con aires Hitchconianos cocinado a fuego lento; correcto guión y excelentes interpretaciones.
-Amini dirige con soltura y precisión pero su guión no es tan eficiente como el resto de factores de su película, no es que sea un mal guión ni mucho menos pero era necesario mirar el relato con más profundidad.
Muchos de vosotros conoceréis a la famosa novelista americana Patricia Highsmith, no es sorprendente pues a parte de sobrarle talento para el suspense su fama se acrecentó cuando un gran número de sus obras fueron adaptadas al cine por variedad de cineastas, entre ellos el mismísimo Alfred Hitchcock (Extraños en un Tren), directores de talento como Anthony Minghella (El Talento de Mr. Ripley) u otros menos capacitados por ejemplo Danny DeVito (Tira a mamá del tren), y ahora por un debutante de nombre Hossein Amini al que le toca adaptar la premiada novela homónima cuyo título hace referencia al dios romano Jano-Enero. Para ello se pone a cargo del guión compaginándolo con su trabajo detrás de la cámara, en los roles principales encontramos a Viggo Mortensen, Kirsten Dunst y Oscar Isaac, un trío de intérpretes que garantiza el espectáculo y que además están reforzados por una soberbia labor de dirección de actores. Sin ser una notable película sí que es una adaptación correcta con momentos espléndidos y detalles brillantes, su delicado y colorido apartado visual, la manera de sofocar al espectador con el ritmo lento e incluso ese vibrante reparto que lo hace tan bien que hasta le he perdido la fobia a la señorita Dunst durante algo más de hora y media; éste es un thriller criminal que no deberías perderte si te gusta el género, los actores o simplemente el buen cine.