-Normalmente cuando el tiempo te da la razón esbozas una sonrisa orgullosa. Pero este remake es tan malo que uno sufre cuando se da cuenta de que casi sabía lo malo que podía llegar a ser. Es aún peor.
-Un filme perfectamente horrible que define todo lo malo del cine actual. Vacío de ideas, ingenio, habilidad, artesanía, pasión, etc. Ben-Hur logra el podio en mi lista de peores películas del año, dios castigue a quien la saque de ahí.
Muchos ya habéis leído al menos media docena de críticas negativas hacia este remake, y no creo que estéis ansiosos por leer de nuevo lo mismo que en los artículos anteriores. Pero bueno, sin extenderme mucho y para aquellos que todavía necesitan alguna opinión más; voy a hacer el esfuerzo de dedicarle más tiempo de mi vida a semejante despropósito. Llevo desde que se anuncio este proyecto siendo un tipo de personaje que suelo criticar, uno de esos “haters” que odian algo antes de verlo. Pero creo haber fundamentado mi odio sin fundamento en elementos fundamentados. Procedo a explicarme. Vale que los guionistas no eran malos ni mucho menos. Ahí está John Ridley (12 Years a Slave) que no tengo ni idea de que ha hecho en esta ocasión porque el guion es infame; y Keith R. Clarke (The Way Bach). Tampoco rechacé la elección de Marco Beltrami como compositor ocupando el puesto de Miklós Rózsa. Ni que decir tiene que el trabajo de Beltrami es un chiste si alguien intenta compararlo con la maravillosa composición de Rózsa para el filme de William Wyler. Pero había dos apartados que me parecían una broma de mal gusto. En primer lugar el reparto. No sé qué puede hacer que contrates a Morgan Freeman y le pongas rastas para que se parezca a Whoopi Goldberg, desde luego no acepto que Jack Huston (aún sabiendo que es un actor muy competente) sea el sustituto de la infravalorada y extraordinaria interpretación de Charlton Heston y en cuanto al tercero en discordia; quizás que el papel que hace casi 6 décadas interpretara Stephen Boyd fuera ahora para Toby Kebbel era la menos mala de las tres decisiones. Pero casualmente Kebbel está peor que nunca. Y si no acepto estas decisiones de casting, mucho menos acepto que la batuta la tenga el pésimo Timur Bekmambetov (Guardianes del día, Abraham Lincoln cazavampiros). Una decisión que tampoco entiendo por más que llevo un año pensando. Si quieres llevar a las salas el más que innecesario remake de una de las mejores películas que ha dado el séptimo arte y que tras 57 años de su estreno sigue sin haber envejecido lo más mínimo, al menos hazlo con seriedad y calidad. Pero no, Paramount ha querido ayudar a que este verano sea el peor en mucho tiempo y me dispongo a explicaros porque “Ben-Hur” (2016) es una de esas pocas películas especiales, capaces de recibir un cero de nota.