Mostrando entradas con la etiqueta Manolo Solo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manolo Solo. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de septiembre de 2016

Crítica de “Tarde para la ira”

-Un debut fascinante del actor Raúl Arévalo. Thriller seco, áspero y rústico; dirigido con pericia e interpretado con talento a raudales.

-Ritmo sosegado, bastante movimiento de cámara, primeros planos y parquedad textual definen esta ópera prima llena de rabia contenida.

El thriller hace tiempo que se ha convertido en el género predominante en nuestro país. Y como la práctica hace al maestro, hemos aprendido a crear unos thrillers artesanales e impecables que más allá de buscar competir con Hollywood, muestran una personalidad propia y nacional. Muchos consideraban a Raúl Arévalo un actor de comedia sin más registro (a pesar de su variado currículum), la gente debió cambiar de opinión al ver su trabajo en la exitosa “La isla mínima” de Alberto Rodríguez, que casualmente estrena dentro de poco su nuevo e interesante thriller, “El hombre de las mil caras”. Pero a lo que voy, el actor que se descubrió como una cara ideal para el género, se ha pasado a la dirección precisamente con un thriller, y va a demostrar finalmente que también tiene mano para el género cuando está tras las cámaras. También debuta como guionista junto a David Pulido, con un guión que escribieron hace ocho años. En el reparto Arévalo ha trabajado con algunos buenos amigos. El protagonismo se lo lleva Antonio de la Torre al que acompañan: Luis Callejo, Ruth Díaz, Manolo Solo, Alicia Rubio y Raúl Jiménez -entre otros-. “Tarde para la ira” ha sido rodada en Super 16, que junto a la fotografía oscura de Arnau Valls Colomer (“Toro”), consigue una imagen áspera, con mucho grano y perfecta para la historia que cuenta y los ambientes sociales que retrata. El problema, que en nuestro país ya casi no se revela, por lo que el equipo tuvo que llevar la película a un laboratorio de Rumanía. Ahora que está de vuelta en nuestro país y estrenada en cartelera, veamos si merece la pena pasar por nuestro cine más cercano.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Crítica de “La isla mínima”

-Prepárese usted para ser sorprendido por esta arrolladora película, magnífica en todos los sentidos, desde su increíble reparto hasta el último de todos sus extraordinarios fotogramas.

-Alberto Rodriguez ha creado uno de los mejores thrillers del año y del cine español en general, no hay palabras para expresarlo, hay que vivirlo.

El cineasta andaluz Alberto Rodriguez es un hombre cuya evolución como director es cuanto menos ejemplar, madura con cada película acercándose más y más a la perfección, su último gran proyecto fue el thriller policiaco “Grupo 7”, todo un éxito de crítica y público en el 2012 y una película española para la lista de aciertos, que nunca viene mal decirlo. Ahora tras dos años vuelve al mismo género, pero hay que dejar claro que eso es lo único que comparten ambos filmes, pues este nuevo proyecto está totalmente alejado de aquel. Más oscuro, más atmosférico, dándole una mayor importancia al tiempo y en especial al espacio en los que transcurre la historia, perdonen el parecido razonable que como muchos saco a relucir pero es una especie de “True Detective” español y post-franquista. Y antes de que me acuséis de falaz os diré que ambas producciones comparten muchos aspectos comunes, aunque su núcleo sea lo suficientemente distinto como para eliminar por completo cualquier argumento de plagio. Alberto Rodriguez dirige y co-escribe el guión (junto con su habitual colaborador Rafael Cobos) de esta cinta que va a revolucionar nuestra comprensión del cine español por completo, hay muy pocas pegas que sacarle a esta intriga ochentera sobre asesinos en serie y sus virtudes son todas excelsas. El reparto es excelente, Raúl Arévalo y Javier Gutierrez encabezan la cinta seguidos por otros nombres tan significativos como Antonio de la Torre, Jesús Castro o Jesús Cazorra. Unos fugaces y fascinantes 105 minutos, el tiempo mejor invertido que me ha dado el cine español -junto con un par más de producciones- en los últimos años, el mejor thriller de lo que llevamos de año y una de las mejores películas también, un trabajo completamente sólido y magistral que no deja nada al azar y no trampea nunca, es desde luego el mejor cine español que os vais a encontrar este 2014 y puede que también en un par de años más, lo que ha logrado Alberto Rodriguez no es sólo un filme de calidad desbordante, es historia del cine, es un logro memorable, es arte.

miércoles, 30 de abril de 2014

Crítica de “Carmina y amén”

-Paco León se reafirma como un director y guionista brillante, su nueva película no sólo supera a la primera, es una de las mejores comedias españolas de los últimos años.

-La sensación de frescura ha disminuido -un poco- en esta secuela, pero todas las demás virtudes han ido en aumento, lo que tenemos aquí es una comedia dramática de las buenas, pero quizás algo aparatosa en algunos aspectos, seña de identidad del cine español...el exceso.

Hace tan sólo dos años que Paco León estrenaba su ópera prima, rodada en dos semanas sin ninguna subvención oficial y que se estrenó simultáneamente en cines, DVD y VOD (video on demand), con aceptables recaudaciones, “Carmina o revienta” obtuvo un sorprendente éxito de crítica y público y recibió nominaciones a diferentes premios Goya para Paco León, su madre Carmina y su hermana María. Ahora dos años después vuelve este prometedor guionista-director nada más y nada menos que con la secuela de aquella divertida, imprevisible y fresca comedia, esta vez con un argumento más oscuro, más humor negro, más presupuesto, un reparto más grande y también un estreno más notorio, pues ha sido idea del propio Paco León (tan seguro de la calidad de su cinta) la de realizar un pre-estreno gratuito en las salas de cine de toda España para obtener el tan famoso efecto “boca a boca” (cosa que le fue muy bien a la sobrevalorada “Ocho apellidos Vascos”) y que de este modo el público acuda en masa a su nueva creación; de nuevo en el rol principal Carmina Barrios, seguida por un reparto pequeño pero potente: María León, Paco Casaus, Yolanda Ramos, Estefanía de los Santos y Manolo Solo. Tras acudir ansioso a la cita me encuentro con lo que me esperaba e incluso algo más, olvidaros de la película de Emilio Martínez-Lázaro e ir corriendo a la comedia española que realmente merece reconocimiento, me alegro de poder afirmar el genio del señor Paco León que ya se olía en la primera parte, se hace oficial su conversión en un habilidoso cineasta más para las desnutridas filas del cine español, uno que aúna cine artístico y comercial con maestría, uno que promete hacer honor a lo que debe significar nuestro cine, uno que no toma el camino fácil, ha nacido un gran director.