-Un debut fascinante del actor Raúl Arévalo. Thriller seco, áspero y rústico; dirigido con pericia e interpretado con talento a raudales.
-Ritmo sosegado, bastante movimiento de cámara, primeros planos y parquedad textual definen esta ópera prima llena de rabia contenida.
El thriller hace tiempo que se ha convertido en el género predominante en nuestro país. Y como la práctica hace al maestro, hemos aprendido a crear unos thrillers artesanales e impecables que más allá de buscar competir con Hollywood, muestran una personalidad propia y nacional. Muchos consideraban a Raúl Arévalo un actor de comedia sin más registro (a pesar de su variado currículum), la gente debió cambiar de opinión al ver su trabajo en la exitosa “La isla mínima” de Alberto Rodríguez, que casualmente estrena dentro de poco su nuevo e interesante thriller, “El hombre de las mil caras”. Pero a lo que voy, el actor que se descubrió como una cara ideal para el género, se ha pasado a la dirección precisamente con un thriller, y va a demostrar finalmente que también tiene mano para el género cuando está tras las cámaras. También debuta como guionista junto a David Pulido, con un guión que escribieron hace ocho años. En el reparto Arévalo ha trabajado con algunos buenos amigos. El protagonismo se lo lleva Antonio de la Torre al que acompañan: Luis Callejo, Ruth Díaz, Manolo Solo, Alicia Rubio y Raúl Jiménez -entre otros-. “Tarde para la ira” ha sido rodada en Super 16, que junto a la fotografía oscura de Arnau Valls Colomer (“Toro”), consigue una imagen áspera, con mucho grano y perfecta para la historia que cuenta y los ambientes sociales que retrata. El problema, que en nuestro país ya casi no se revela, por lo que el equipo tuvo que llevar la película a un laboratorio de Rumanía. Ahora que está de vuelta en nuestro país y estrenada en cartelera, veamos si merece la pena pasar por nuestro cine más cercano.