miércoles, 30 de diciembre de 2015

Crítica de “Macbeth” (2015)

-El Macbeth más sombrío, psicológico, violentamente estilizado y humano de cuantos hayan pasado por la pantalla. El bardo inmortal daría su visto bueno.

-Visualmente brutal, muy bien ambientada, con atmósfera, con alma y aún más importante, con Fassbender y Cotillard. Los mejores Macbeth y Lady Macbeth de la historia del cine.

Macbeth de William Shakespeare es una de las obras de teatro que más veces han sido adaptadas al cine y/o a la televisión. Alguna adaptaciones han optado por la fidelidad máxima en el texto y la estructura, otras han tomado caminos un poco más libres. Tenemos en el primero de los casos las dos adaptaciones televisivas-teatrales de George Schaefer y en el segundo, por ejemplo, “Joe MacBeth” (con el título “Cautivo del terror” en nuestro país) de Ken Hughes, una adaptación de la tragedia en clave de cine negro y ambientada en la época “gangsteril” de los años 30. Las tres adaptaciones con más renombre hasta hoy eran: el Macbeth de Orson Welles de 1948, “Trono de Sangre” de Akira Kurosawa (1957) y el Macbeth de Roman Polanski de 1971. Welles fue el primero en acercarse a la tragedia con esa oscuridad y esa furia necesarias, pero los problemas de presupuesto, con la nacionalidad de la película y otros contratiempos, no le permitieron hacer el filme deseado. No obstante en menos de un mes, sin casi presupuesto y con unos decorados de cartón-piedra Welles se las arregló para crear una fascinante tragedia de Macbeth. Con un potente estilo visual, donde las luces y las sombras cobraban una importancia manifiesta y con la predominancia de unos primeros planos muy bien utilizados; además su interpretación de Macbeth fue excelente. Su adaptación puede ser acusada de teatral e incluso de que el casting no fue ideal, pero a día de hoy sigue siendo un acercamiento vigoroso a los textos de Shakespeare. El filme de Kurosawa decidió alejarse del medievo y llevar la tragedia al Japón Feudal, no respetó los textos ni la estructura e hizo importantes cambios (Macbeth pierde un hijo, Macduff no existe, las tres brujas son un espíritu del bosque, etc), sin embargo su adaptación es la más fiel al bardo inmortal. Pues aunque cambie muchos elementos, transmite totalmente y con gran fuerza los temas y las reflexiones de la obra. Frente a la teatralidad de Welles, Kurosawa ofrece una puesta en escena inquietantemente buena, cine en toda regla y frente a los primeros planos predomina el uso de generales que hacen insignificante la tragedia de ese hombre. La escena final, de una brutal violencia contenida, permanece como una de las mejores del séptimo arte. Espiritualmente Kurosawa se acercó a Shakespeare como pocos lo harían nunca.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Crítica de “Sufragistas”

-Un drama duro, honesto y necesario al mismo tiempo que una vigorosa lección de historia. Carey Mulligan está espléndida.

-Puede que “Sufragistas” se acomode demasiado en ciertos aspectos o que su estética no persuada como sus ideas; pero sus propósitos son admirables y está claro que logra sus objetivos.

La directora Sarah Gavron (“Brick Lane”) y la guionista Abi Morgan (“Shame”, “Iron Lady”) nos traen este necesario drama histórico sobre las primeras sufragistas inglesas en los albores de la Primera Guerra Mundial. Un grupo de mujeres que estaban dispuestas a perderlo todo por conseguir justicia e igualdad para las siguientes generaciones. Para completar está fascinante propuesta feminista tenemos a un reparto de altura encabezado por Carey Mulligan. Secundándola están Helena Bonham Carter, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Ben Whishaw y Meryl Streep -entre otros-. El tema central no podía llegar en mejor momento, en un año donde el feminismo golpea fuerte en la industria, con el público ávido de personajes femeninos fuertes, complejos y con valores bien arraigados. Además se estrena en temporada de premios lo que le granjeará seguramente galardones por sus intérpretes, por su guión y seguramente por su dirección de arte, vestuario, etc.

martes, 22 de diciembre de 2015

Crítica de “45 años”

-Un retrato sincero, complejo y muy humano sobre el amor, el matrimonio, la vejez, la fragilidad, el pasado, etc. Al filme no le sobra ni medio fotograma.

-Rampling y Courtenay realizan dos interpretaciones extraordinarias; dominio absoluto del medio y sus elementos/recursos.

Andrew Haigh ya dirigió un excelente drama romántico en 2011. “Weekend” tenía mucha emoción contenida, también hablaba en términos universales, expresaba infinidad de emociones con una simple mirada y asímismo resonaba a la trilogía de Linklater. Ahora estrena “45 años”, un drama romántico sobre la vejez en lugar de sobre la homosexualidad. Sin embargo mantiene su personalidad intacta y en esta ocasión se decide a entrar hasta las entrañas de sus personajes y su larga relación para seguir hablando del amor, de las personas, de sentimientos enterrados, de secretos y muchos otros temas universales. El guión vuelve a escribirlo el propio Haigh, esta vez basado en un relato corto de David Constantine, y el protagonismo de la cinta lo comparten Charlotte Rampling y Tom Courtenay, dos intérpretes veteranos que utilizan todos los recursos de los que disponen logrando así dos trabajos de premio. Un filme sobre dos personas en el que cada gesto y cada fotograma son tan inteligentes, informativos y profundos que apasiona lo que cuenta.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Crítica (sin spoilers) de “Star Wars VII: El despertar de la fuerza”

-Ya era hora de que las nuevas generaciones tuvieran su Star Wars. Abrams coge una vieja chatarra y le añade piezas nuevas para que la saga pueda volar hacia direcciones desconocidas y fascinantes. No se conforma con cumplir, deslumbra.

-Hace muchos años que una película no me hacía reír, llorar, emocionarme y aplaudir como ésta. Es un milagro del cine como entretenimiento, pero también es arte, y lo siento de veras por quien ponga eso en duda.

Hace 38 años se estrenó un pequeño filme que cautivó a muchos. Un señor llamando George Lucas que no confiaba mucho en su éxito andaba aquel día tomando el sol en alguna playa con su amigo Steven Spielberg. Él no sabía que aquel sería el principio de un fenómeno sin igual, que alimentaría los sueños de infinidad de niños de aquella y posteriores generaciones. Le siguieron dos increíbles secuelas que conformaron una de las mejores trilogías que ha dado el séptimo arte. Más de seis horas de magia filmica, de galaxias inimaginables, caballeros jedi, villanos fascinantes, ancestrales religiones, princesas y fortalezas, batallas espaciales, sonidos increíbles, giros de guión para la posteridad, líneas de diálogo que forman parte de la cultura popular y todo lo que siempre ha definido a una saga maravillosa que permanecerá en los corazones de muchos de nosotros para siempre. Pero el lado oscuro puede corromper a muchos y Lucas no tuvo la suficiente fuerza para resistirse. Creó una trilogía de precuelas que anteponían el CGI a la magia de las originales. La música de Williams y algunas escenas puntuales se salvaban pero no había por donde coger aquellas ofensas a la saga. La tercera entrega, “La vengaza de los Sith”, levantó un poco el vuelo y dejó momentos a revisionar pero no limpió el nombre de Lucas, que había vendido de nuevo su alma por dinero (y no sería la última vez). Por si fuera poco, decidió volver a remasterizar las primeras con deleznables insertos digitales, eliminación de escenas, diálogos/acciones mal añadidas y un montón de basura espacial que empañó todo lo que puedo aquellas tres obras maestras. Ahora, tras comprar Disney (por 4000 millones aprox) los derechos de Lucasfilm, le encargó al renacedor de sagas por excelencia, J.J. Abrams, traer de vuelta a nuestros héroes favoritos para una nueva generación. Una taréa herculea que ha desembocado en la película más esperada del año. La pregunta es...¿Ha recuperado Abrams lo que hizo grandes a las primeras o será todo una hábil trampa?

domingo, 6 de diciembre de 2015

Crítica de “El puente de los espías”

-Un excelente estudio de personajes que se divide entre el thriller de espionaje y el drama judicial. Tom Hanks y Mark Rylance están fantásticos.

-Spielberg da una lección de narración clásica, de dominio de cualquier género. “Bridge of Spies” es cine maduro, inteligente, profundo, complejo y realizado con precisión milimétrica.

Hace años que el genio Steven Spielberg no deja huella como antaño con sus películas. A pesar de que sus trabajos tras las cámaras siguen denotando la habilidad de un maestro, a muchos no les gustaron sus divertidas comedias ligeras (“La terminal”), tampoco sus fascinantes cintas políticas (“Munich”, “Lincoln”) y mucho menos sus infravalorados remakes y secuelas (“La guerra de los mundos”, “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal”). Pareció tocar fondo al intentar volver a sus orígenes con “War Horse”, un melodrama empalagoso para toda la familia que a pesar de trazos de gran cine, su irregularidad y muchos otros problemas la colocaban entre las peores películas de la carrera de este personal cineasta. “Lincoln” fue una película muy arriesgada, porque en ese retrato tan político de una parte de la historia y de uno de los presidentes estadounidenses más importantes, no había lugar para su público habitual. No seré yo quien diga que es una película sin problemas, pero personalmente me parece un increíble drama histórico que prestó más atención a los detalles políticos que casi ninguna otra película en la historia del cine. Volviendo al tema en cuestión, aunque Spielberg no marque generaciones como antes, continúa haciendo el cine que a él le interesa y es innegable que tiene ojo para esas historias no tan conocidas que están repletas de grandeza. En esta ocasión vuelve a dejarse llevar por su amor por la historia, y nos trae “Bridge of Spies”, una historia real sucedida durante la Guerra Fría en pleno Telón de Acero. El guión corre a cargo de Matt Charman (“Suite Francesa”) y los hermanos Coen. Es una nueva apuesta arriesgada -de cara a la taquilla- pero para cierto segmento del público, se postulaba como una de las mejores películas del año. Vamos a descubrir si ha vuelto el mejor Spielberg.